Hoteleros aguardan reservas de último momento para el fin de semana largo
El empresario Mariano Junqueira advirtió que las consultas previas aún no se tradujeron en ocupación firme.
:format(webp):quality(60)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/12/mariano_junqueira.jpeg)
El panorama del sector hotelero local de cara al próximo feriado exhibe un nivel de consultas que todavía no se tradujo en reservas firmes. La cercanía con las vacaciones de invierno y la situación económica de la clase media aparecen como los factores determinantes que postergan la decisión de los visitantes hasta los días previos al viaje.
El referente del sector hotelero local, Mariano Junqueira, evaluó el inicio de la semana previa al nuevo fin de semana largo en Tandil con una mirada cauta. El empresario manifestó que, si bien las expectativas se mantienen vigentes, la actividad transita días de calma en materia de confirmaciones. Según explicó en diálogo con El Eco Multimedios, la dinámica de consumo cambió y el destino es elegido bajo una modalidad de "último momento", donde el visitante evalúa diversas variables antes de concretar su estadía.
Junqueira detalló que, aunque se registraron diversas consultas, el movimiento de reservas confirmadas todavía es incipiente. "Estamos esperando como venimos trabajando últimamente, al último momento. Por ahí Tandil es un destino que en estos momentos está elegido ahí, mirando el clima y mirando un poco cómo viene la cosa", señaló el prestador. Esta tendencia refleja una conducta defensiva del turista, que prefiere no comprometer su presupuesto con demasiada antelación.
El análisis del hotelero también puso el foco en el contexto macroeconómico y su impacto directo en el mostrador. Para el empresario, la clase media, que históricamente representó el grueso de la afluencia turística en las sierras, se encuentra actualmente en una posición vulnerable. En ese sentido, sostuvo que el salario está un poco más acotado y que esto obliga a las familias a decidir sobre la marcha si el presupuesto alcanza para una escapada.
El impacto de la cercanía con el receso invernal
La proximidad cronológica con las vacaciones de invierno fue otro de los puntos que condicionó el ritmo de reservas para este feriado. El hotelero recordó que la saturación del calendario y el gasto reciente de las familias durante julio generaron un bache en la demanda. "Esto que decía recién de que está muy pegado a vacaciones de invierno, lo mismo pasó con el feriado de julio, y es como que todo se va juntando", analizó.
A pesar de este escenario, el factor meteorológico comenzó a jugar a favor de la ciudad. Tras una de las jornadas más frías de la etapa invernal, la presencia del sol y la perspectiva de una mejora en las temperaturas actúan como un incentivo natural. Junqueira destacó que el buen clima ayuda a que el turista se vuelque por un viaje de dos o tres días, especialmente motorizado por el inicio de actividades deportivas que reactivan el flujo de visitantes.
En cuanto a las proyecciones finales de ocupación, el empresario prefirió no aventurar cifras exactas, aunque recordó que el receso de invierno dejó un balance aceptable para el sector. La expectativa ahora es captar al público que decide viajar sin reserva previa. Esta modalidad de trabajo sobre la marcha se convirtió en la regla para los hoteleros tandilenses, quienes deben mantener sus estructuras listas para una demanda que puede dispararse en cuestión de horas.
Finalmente, Junqueira subrayó que la ciudad se preparó para recibir a los visitantes con una oferta consolidada que combina descanso y recreación. "Como siempre digo, Tandil es hermoso, tiene una naturaleza infinita, gastronomía y lugares para pasear, así que esperamos a los turistas con las manos abiertas", concluyó.