Jubilados reclamaron en el centro con el acompañamiento de la juventud
La agrupación Adultos Mayores en Lucha llevó a cabo un semaforazo en la esquina de San Martín y Rodríguez.
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Integrantes de la agrupación Adultos Mayores en Lucha (Amalu) se concentraron durante la mañana de ayer en la intersección de San Martín y Rodríguez para llevar adelante un "semaforazo" informativo.
La actividad tuvo como objetivo central recolectar adhesiones para un petitorio que será presentado próximamente ante el Congreso de la Nación y el Concejo Deliberante local. Esteban Lucero, referente de la organización, explicó que la iniciativa busca poner de manifiesto la crítica situación que atraviesa el sector frente a la actual política económica, la cual calificó como un proceso de "destrucción de la jubilación y del salario".
Durante la jornada, los manifestantes reiteraron un pliego de demandas que consideran irrenunciables para garantizar una vida digna. En primer lugar, Lucero exigió que vuelvan los medicamentos sin cargo para todos los jubilados, un beneficio que ha sufrido severas restricciones en los últimos meses. Asimismo, reclamó un aumento urgente de los haberes, señalando que las cifras actuales rozan los límites de la miseria y no alcanzan para cubrir la canasta básica. El tercer punto de la protesta se centró en la defensa de la moratoria previsional, argumentando que miles de personas no pudieron realizar sus aportes por la informalidad laboral y no por desidia personal.
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Otro de los ejes de preocupación para la agrupación local fue el rechazo al denominado Fondo de Asistencia Laboral (FAL). Sobre este punto, Lucero fue tajante al calificar como una "infamia" la intención del Ejecutivo de utilizar fondos pertenecientes al sistema previsional para el pago de indemnizaciones laborales. En este contexto, el referente tandilense aseguró que la lucha de los adultos mayores no es un hecho aislado, sino que se inscribe en un marco de resistencia generalizado. Por tal motivo, desde Amalu resolvierion unirse a todos los reclamantes bajo la premisa de que "nadie se salva solo".
El impacto de la crisis y el apoyo juvenil
Uno de los datos más significativos que dejó la jornada de protesta fue el alto nivel de participación de las nuevas generaciones. Según observaron los organizadores, el interés de los jóvenes por la situación de los jubilados superó las expectativas iniciales. Lucero manifestó con entusiasmo que "es muy notable la recepción de la gente y no solo la gente grande, sino los jóvenes que firman para su abuela", una frase que se escuchó repetidamente frente a las planillas de firmas. Para el dirigente, este fenómeno representa un cambio de aire en la percepción social de la problemática previsional.
En su análisis de la realidad social, el referente de Amalu vinculó la situación de las personas mayores con la precariedad que enfrentan los jóvenes en el mercado laboral actual. Indicó que muchos chicos que confiaron en promesas de cambio hoy se encuentran "endeudados hasta el cuello" y sin perspectivas de independencia económica. Lucero detalló que gran parte de esta juventud trabaja en plataformas de reparto y se ve obligada a regresar a la vivienda de sus padres debido a la imposibilidad de afrontar el costo de los alquileres y los servicios básicos, como la luz y el gas.
Esta confluencia de sectores en la calle fue vista por los manifestantes como un signo de unidad frente al ajuste. Lucero recordó que Tandil ha sido escenario de movilizaciones muy importantes en lo que va del año, citando como ejemplos la marcha del 24 de marzo, la movilización en defensa de la Universidad Pública el 12 de mayo y la jornada del Ni Una Menos el 3 de junio. Para el dirigente, cada una de estas expresiones populares forma parte de un mismo "torrente que va creciendo", donde la recolección de firmas es una gota que se suma a un reclamo colectivo que no deja de expandirse en la ciudad.
Respecto a la continuidad de la campaña, la agrupación Amalu mantiene su esquema de reuniones periódicas cada miércoles para evaluar el avance de la iniciativa. Si bien todavía no se definió la fecha exacta para la presentación formal de las rúbricas ante el cuerpo legislativo local, se estima que ya han alcanzado un piso cercano a las 1000 firmas. La intención del espacio es superar ese número en los próximos días para otorgar una mayor legitimidad al reclamo cuando sea entregado en el Palacio Municipal. "Vamos a definir qué es más importante, si demorar para juntar más o presentar las que ya tenemos", concluyó el referente.