Tras un grave accidente en una competencia, la familia de un ciclista de 77 años clamó por seguridad
Para “Coti” Arrozeres, Campeón Argentino en 1986, el ciclismo es su forma de vida. Hace poco más de 15 días, mientras disputaba una prueba en Tapalqué, sufrió heridas graves tras la caída de unos 25 pedaleros. Su esposa, Élida Poffer, reclamó una prueba diferenciada para los mayores de 70, que en la región corren junto a las categorías Masters D y Damas.
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El ciclista Pedro Antonio “Coti” Arrozeres, de 77 años, sufrió un accidente de gravedad hace poco más de 15 días, durante una competencia que se desarrollaba en Tapalqué. En plena recuperación y a la espera de que el seguro cubra la atención odontológica que requiere, su esposa Élida Poffer planteó la necesidad de que la categoría Masters E, que comprende a los mayores de 70 años, tenga una prueba exclusiva. “Cuiden a los viejitos”, pidió la mujer de amplia experiencia en este deporte.
El accidente tuvo lugar el domingo 20 de septiembre, pasado el mediodía, durante una carrera que se desarrollaba en Tapalqué. “Coti” Arrozeres, de 77 años, participaba en la categoría Masters E, que comprende a los ciclistas de entre 70 y 80 años, y que en las competencias zonales se disputa en conjunto con Masters D y Damas.
Tras el episodio que sufrió su esposo, Élida reclamó a los organizadores que los más veteranos en competencia disputen una carrera por separado para garantizar las medidas de seguridad. Además, sostuvo que de modificarse esa condición e igualarla con el cronograma de los campeonatos nacionales, muchos ciclistas de más de 70 años se animarían a volver a las pistas.
Élida confió que “yo ya vengo luchando” para impulsar el cambio en las citas regionales y agregó que a distintos organizadores “les dije por qué no hacen solitos a los viejitos”, al tiempo que aclaró que “no es por decirles viejitos, porque yo me considero viejita”.
La mujer, que corrió en bicicleta hasta que cumplió 42 años, manifestó que la respuesta siempre fue que son pocos los participantes y afirmó que “cuando hagan una carrera para ellos solos, van a ir”.
Brutal caída
Sobre el accidente que sufrió su marido, aseveró que en su experiencia en las carreras “nunca se ha visto una persona estropeada así” y si bien reconoció que en más de 60 años sobre ruedas su esposo había tenido otras caídas, indicó que esta última fue la peor.
Al relatar las circunstancias en que “Coti” cayó al pavimento, contó que “se larga la carrera con las mujeres, los de 60 y los viejitos” y precisó que “iban todos amontonados, los 46 ó 47 ciclistas, y uno que iba adelante, por querer escapar, cae abajo, al sector de tierra y pasto, como si fuera la banquina. Como bajó, subió otra vez y ahí los agarró a todos”.
Si bien la embestida afectó a la mitad del pelotón que circulaba a unos 35 kilómetros por hora, “Coti” resultó el más afectado ya que padeció un violento golpe en el rostro que le desintegró la nariz y le afectó la mandíbula, incluso perdió la mayoría de las piezas dentales.
Además, otro hombre de la categoría Masters E sufrió una rotura del ligamento de la rodilla y mientras estaba internado, contrajo un virus hospitalario que complicó su cuadro.
En primer lugar, Élida lamentó que al ciclista que provocó el accidente no le realizaron un análisis para saber si estaba en condiciones de conducir un rodado sin poner en peligro al resto.
En cuanto a la competencia, explicó que “son carreras que se largan por minutos. Capaz que si tienen buen tiempo y está lindo, no hace mucho frío, la hacen por una hora. Cada región tiene su circuito, algunos más largos y otros más redondos”.
El traslado
Tras la caída, enfermeras a cargo de la ambulancia contratada por la organización de la competencia atendieron a “Coti” e iniciaron las consultas para trasladarlo a un centro asistencial. Como las ciudades más cercanas no contaban con un cirujano especializado en rostro, el operativo se demoró hasta entrada la tarde cuando el herido llegó al Sanatorio Tandil.
Élida agradeció que una vez estabilizado, alguien sugirió contactar al director médico del Sanatorio Tandil, oriundo de Tapalqué, quien le dio aviso al cirujano Mauricio Jaciansky para que viajara desde Buenos Aires.
“Veintidós puntos le tuvo que dar el doctor. Estuvo como 2 horas y pico para coser toda la parte interna de la nariz. Estuvo comiendo papilla casi dos semanas”, relató y destacó la atención por parte del cirujano especialista en cabeza y cuello.
En paralelo, la mujer le agradeció a Leticia, secretaria de la obra social Osmata, que tramitó la cobertura de la intervención y los medicamentos en el centro de internación privado.
Ahora, la familia se encuentra en la etapa de reclamar a la empresa Sancor, aseguradora de la competencia, por los gastos que demandará la reconstrucción de la dentadura del ciclista. Para este procedimiento necesita la atención de un odontólogo especializado en cirugía.
A pesar de su situación, “Coti” sigue entrenando y este martes había realizado 40 kilómetros. “Él ama la bicicleta”, expuso Élida y agregó que corre hace 62 años, “entonces, no se lo podés quitar”. Al mismo tiempo, refrendó que a nivel nacional hay dos categorías, una de 70 a 74 años y otra de 75 a 80, por lo que Arrozeres cuenta con la licencia nacional al día para participar de las carreras.