Vecinos de Cabral y Azucena reclaman respuestas por la obra de gas que el Municipio dejó inconclusa
Formaba parte del Plan de Urbanización Integral del barrio El Tropezón. Hace cuatro años cuando comenzó la obra varios frentistas invirtieron en las conexiones internas en los domicilios ante la promesa de que en dos meses contarían con el servicio. Pero eso nunca sucedió, la empresa se retiró sin finalizar los trabajos y desde ese momento los vecinos no tienen respuestas.
Vecinos de un sector del barrio El Tropezón alzaron su voz para reclamar que el Municipio termine la obra de gas que dejó inconclusa hace 4 años y que forma parte del Plan de Urbanización Integral. Aseguran que muchos de ellos invirtieron dinero en las conexiones internas porque se suponía que los trabajos estarían listos en dos meses y la empresa se retiró sin concluir la obra. Desde ese momento, el Municipio no le da respuestas concretas a los vecinos de cuándo van a contar con el servicio, teniendo en cuenta que solamente falta conectar en algunas cuadras algún caño y en otras solamente algunos accesorios.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa problemática sucede en la cuadra de Azucena al 200 y de Almafuerte y Cabral al 2200 y 2100.
Ana, una de las vecinas, explicó que la empresa Rocma, de Mar del Plata, que fue la contratista que tomó la obra, “incumplió con la realización total del proyecto y entonces en algunas cuadras quedó puesto el caño y en otras no y siempre está dando vueltas el tema, porque va a Obras Públicas, lo pasan a Economía, de vuelta a Obras Públicas”.
“Hemos charlado con el secretario de Obras Públicas Luciano Lafosse, con el director de Obras Públicas Martín Paglioni, la subsecretaria de Servicios Públicos María Riestra, con todos. Nosotros somos figurita repetida en Obras Públicas pero la obra no se concreta, no se termina de definir este tema”, cuestionó.
Y expuso que “la empresa incumplió con la realización total del proyecto y lo que aducía era que quería mayor compensación económica por el desfasaje de precios. Pero se pasan la pelota entre Economía, Obras Públicas, va a Legales, vuelve y nunca nos dan una respuesta”.
Además, manifestó que ven que se hacen otras obras de ese tipo en la ciudad en otros barrios y mientras tanto, ellos siguen esperando”.
Sin respuestas
Por su lado, Adolfo señaló que “la excusa es que faltaba poner el caño maestro pero de eso hace ya cuatro años. Algunos de los vecinos, como yo por ejemplo, tenemos toda la instalación hecha adentro. Nosotros invertimos porque el ingeniero que estaba conduciendo la obra nos dijo que en dos meses se terminaba y ya pasaron 4 años”.
“Con lo que cuesta hacer la instalación la hicimos, somos toda gente obrera jubilados algunos, todos invertimos lo que por ahí estábamos necesitando para otras cosas, y seguimos sin el servicio”, planteó.
Aseguró que en el transcurso de estos cuatro años fueron a plantear la problemática al Municipio innumerable cantidad de veces y que si bien todos los han atendido muy bien, nunca obtuvieron una respuesta.
“Se ha pasado el tiempo y ahora es una locura con los inviernos que están viniendo, teniendo la posibilidad de tener le gas. Pagamos 7 mil pesos los tubos de 45 kilos, que duran entre las tres o cuatro cositas que podes tener duran un par de semanas, pedimos que se hagan presentes lo antes posible”, manifestó.
Además, contó que “en la esquina de Almafuerte hay una rotisería que esa gente se la está rebuscando para trabajar con garrafas, y necesitan el gas permanentemente”.
“Queremos que lo antes posible vengan acá a darnos una solución, estamos esperándolos con los brazos abiertos”, sostuvo.
En tanto, Ana afirmó que “lo último que nos dijeron es que de Economía volvió otra vez a Obras Públicas para la recategorización presupuestaria de precios, hacer una nueva licitación, poniéndole precios nuevos, pero por ahora no pasa nada. El Municipio está en problemas legales con esa empresa, y en el medio quedamos nosotros, y pasan los inviernos y seguimos sin gas”.
Por su parte, Alberto contó que “yo hice una parte de la instalación, y Camuzzi me daba un préstamo para hacer la parte que faltaba, después me dijo que no me podían hacer el préstamo porque no estaba el gas entonces no me lo iban a poder cobrar, así que me quedó la obra sin terminar”.
“La parte interna de mi casa la hice pero me quedó colgada la entrada hasta la casa, de la vereda a mi casa me salía muy caro, con el préstamo de Camuzzi lo podía hacer pero quedo en la nada al no haber gas”, indicó.