El universo
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/05/aleph.jpg)
Veo uno de esos posteos que se comparten el Facebook. La reflexión es de Gabriel Rolón –creo, porque con estas cosas de las redes nunca se sabe- y habla de la supuesta protección que significa atrincherarse en la melancolía, donde uno cree que a pesar de ser un lugar devastado, se puede conservar la vida.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailQué se yo. Parece estar bueno. No sé si tengo muchas ganas de pensar en esas cosas ahora. Es más, si estoy metido en Facebook es porque no quiero o no puedo pensar en nada. Entonces, como un autómata miro sin discernir demasiado lo que va pasando por la pantalla, me detengo en algo que me llame la atención, pongo cara de nada, y sigo. Y me encuentro con un comentario a ese posteo. Es de una chica, y dice: “Odio la melancolía y la nostalgia por el pasado, también la esperanza. Donde pintan trato de huir de ese estado. Me gusta disfrutar cualquier pequeña cosita, estar tranquila, libre del yugo de un pasado que duele y un futuro inexistente que hoy me disciplina o condiciona”.
Bueno, bueno –me digo, aún con cara de nada-. He ahí una respuesta inteligente.
