La odisea de los aislados
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Uno de mis amigos ha tomado la decisión de bloquear en su Facebook a aquellos que utilicen el concepto “gente de bien” en sus comentarios. Es una medida drástica con la que concuerdo. Y el asunto merece algunas lecturas.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn principio, qué significa “gente de bien”. Más o menos todos tendremos una definición que a grandes rasgos será compartida. Por ejemplo: un estafador no aplicaría.
Recuerdo que en mis años de juventud tenía un amigo que se había ido a estudiar a La Plata. Para comunicarse con su familia o amigos lo hacía a través del teléfono público, dado que por entonces no había celulares. Era común entre los estudiantes pasarse el dato del teléfono que por algún desperfecto andaba sin cospeles, es decir, gratis. De manera que muchos lo utilizaban. Hasta que lo reparaban y buscaban otro. Mi amigo debe haber cometido una estafa por un valor cercano a los 100 mil pesos (a plata de hoy), a lo largo de sus cinco años de carrera. Me pregunto si a la hora de juzgarlo se lo puede comparar con el hombre de negocios que a través de un artilugio legal adquirió un banco, lo fundió y dejó el tendal de ahorristas y se quedó con una suculenta suma. ¿Ninguno de los dos es “gente de bien”? ¿Mi amigo sí y el otro no? ¿El otro sí y mi amigo no? ¿Los dos sí?
