HOY, VIERNES
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Las reglas del juego
Lo veo entrar al bar cinco minutos más tarde de la hora convenida y supe de inmediato que era él., por sus anteojos, de un vidrio grueso como fondo de sifón.
Está como lo describía Osvaldo Soriano en sus cuentos. Parece no haber envejecido ni un día. Ahora que lo tengo casi enfrente de mí me doy cuenta de un detalle: en aquel entonces, le faltaban dos dientes: ahora, tres.
-Un gusto en conocerlo personalmente. Mi nombre es Marcos Gonzalez.

