Sorpresas
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Hace unos días venía preocupado. No me gusta perder las cosas. En principio porque todo cuesta, querido, todo cuesta. O te pensás que las cosas te las regalan. Y seguidamente, porque confirma una de mis características existenciales que se afianza con el paso de los años: ser un despelotado.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailY venía preocupado porque no encontraba una riñonera. Digo una porque tengo dos. La primera me viene de la época en la que se empezaron a usar las riñoneras. Me la habían regalado y cuando se dejaron de usar la guardé en la certeza de que la moda es cíclica. Tenía razón. Sólo que las riñoneras volvieron a usarse pero más grandes. Aquella era chiquita. Igual la empecé a usar nuevamente hasta que alguno de mis hijos o mi amiga La Rubia me dijeron ´sos un antiguo´.
-¿Cómo antiguo? Si ahora se volvieron a usar.
