HOY, JUEVES
Tres pecados
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De los tres pecados capitales que pudo haber cometido Horst Rippert sólo dos podrían ser ciertos, sólo uno condenable. Y uno, tal vez, entendible.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa vida de este alemán -ignoto para la gran mayoría- estuvo signada por una serie de hechos significativos. El primero: haber nacido en el seno de una familia rusa con orígenes judíos en la Alemania prenazzi. El segundo: a pesar de ese antecedente, enrolarse en las fuerzas armadas del III Reich, lo que le costó marginación y desprecio. Sólo sus dotes de excelente aviador lo salvaron de esos males u otros peores. Pero fue la Segunda Guerra Mundial la que -al igual que a millones de personas- lo marcó para siempre.
Tenía 20 años cuando comenzó la Gran Guerra.
