Lula descartó la intervención federal en Río tras atentados
El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, descartó una intervención federal en Río de Janeiro frente a los atentados perpetrados por la mafia parapolicial que controla gran parte del crimen organizado y el narcotráfico.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2023/10/rio.jpg)
Sin embargo, anunció que propondrá una mayor participación de la Policía Federal y las Fuerzas Armadas en la vigilancia de rutas, puertos y aeropuertos.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailLo hizo al comentar la ola de terror lanzada por las milicias parapoliciales en la zona oeste de Río, incendiando el lunes un tren y 35 colectivos como represalia a la muerte, en tiroteo con la Policía, del sobrino de uno de los líderes de la mafia parapolicial, organización surgida hace tres décadas para disputarle el poder de la venta de drogas a las organizaciones narcotraficantes que dominan varias favelas cariocas.
“No queremos intervenir Río de Janeiro, no le queremos sacar autoridad al gobernador, al intendente”, dijo Lula en su programa Conversación con el Presidente que emiten los medios públicos, el primero desde que se operó de la cadera a comienzo de mes, en medio de su recuperación que debe durar hasta fines de noviembre.
Lula dijo que su intención es reunirse con el ministro de Defensa, José Mucio, y colaborar con las Fuerzas Armadas en la fiscalización mayor en aeropuertos y puertos por parte de la Marina y la Fuerza Aérea, mientras que aumentará la cooperación de la Policía Federal en las rutas.
“Cuando Río tiene un problema el problema es de todo Brasil, así como los incendios en la Amazonia. Queremos ayudar sin pirotecnia, con medidas concretas, hay que combatir a los milicianos, al crimen organizado, no puede ser que el pueblo sufra tanto”, aseguró Lula.
El gobernador de Río de Janeiro es Claudio Castro, aliado del expresidente Jair Bolsonaro que tras los ataques comparó la situación de la llamada ciudad maravillosa con “la violencia de México o Colombia”.
“El problema no es de Río, es de todo Brasil”, aseguró Castro, quien está siendo criticado por la política de seguridad pública implementada en su gestión, en la cual crecieron las mafias parapoliciales o milicias, organizaciones que durante décadas fueron reivindicadas por el clan Bolsonaro como una forma de enfrentar a los narcos de las favelas.
El gobernador acusó de terrorismo a los autores de los ataques a ómnibus.
La crisis estalló cuando Faustao, uno de los capos de un grupo parapolicial, murió en una operación realizada por la Policía. (Télam)