Rusia comenzó el retiro de Jerson, pero Ucrania sospecha que sería una trampa
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Rusia inició el anunciado retiro de tropas en la única capital provincial que tomó desde el inicio de la guerra, un repliegue del que Kiev desconfía y advierte que podría ser una maniobra para tenderle a sus fuerzas una trampa mortal.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl vocero del Ministerio de Defensa ruso dijo que las unidades militares rusas habían iniciado la retirada de Jerson, construida sobre el margen derecho del río Dniéper, hacia la margen izquierda, en línea con un plan anunciado ayer por el titular de la cartera.
El presidente de Ucrania, Volodimir Zelenski, recibió el anuncio de la retirada rusa con escepticismo y advirtió que podría tratarse de una maniobra para atraer al Ejército ucraniano a una trampa.
“El enemigo no nos hace ningún regalo, no manifiesta ningún ‘gesto de buena voluntad’, debemos ganárnoslo todo”, declaró Zelenski, afirmando que su país va a reaccionar con “extrema cautela”.
Jerson en la capital de la provincia del mismo nombre, una de las cuatro de Ucrania que Rusia se anexionó a principios del mes pasado, en medio de una contraofensiva ucraniana en esa parte del país.
El mismo mes pasado, el Ejército ucraniano llegó hasta las puertas de la ciudad, lo que obligó a las autoridades instaladas allí por Rusia a ordenar la evacuación forzosa de su población civil hacia la orilla izquierda -o sur- del Dniéper.
Pese al escepticismo ucraniano, el presidente de EE. UU., Joe Biden, dijo ayer que la retirada mostraba que, más de ocho meses después del inicio de la guerra, Rusia tiene “problemas reales” en el campo de batalla.
El jefe del Estado Mayor de EE. UU., Mark Milley, dijo anoche que estimaba que más de cien mil soldados rusos murieron o resultaron heridos en Ucrania desde el comienzo de la invasión, y que las fuerzas ucranianas sufrieron una similar cantidad de bajas.
“Otra victoria”
El secretario general de la OTAN, Jens Stoltenberg, consideró que la retirada rusa de Jerson era “otra victoria” para Ucrania, en declaraciones a la prensa al término de un encuentro en Roma con la primera ministra italiana, Giorgia Meloni.
“Hemos sido informados de la retirada rusa de Jerson. Tenemos que ver cómo se desarrolla la situación sobre el terreno. Pero lo que sí queda claro es que Rusia sufre una gran presión, y si se va de Jerson sería otra victoria de Ucrania”, declaró.
La provincia de Jerson tiene una importancia estratégica por ser la única de Ucrania fronteriza con la península de Crimea, anexada por Rusia en 2014, y era hasta ahora el mayor trofeo de campaña para los rusos.
En Kiev, el legislador y negociador de paz ucraniano David Arajamia, insistió en que los militares ucranianos no se dejarían llevar por una falsa sensación de seguridad.
“No confiamos en el enemigo y vamos a actuar de acuerdo con nuestros planes de liberar los territorios”, afirmó, mientras entre algunos civiles también reinaba el escepticismo.
Si Rusia perdiera la provincia de Jerson, Ucrania recuperaría un importante punto de acceso al mar de Azov.
Por otra parte, una retirada expone al resto de las tropas rusas en la provincia de Jerson y plantea dudas sobre la capacidad de Moscú de controlar este territorio.
Ayer, el Ejército ucraniano anunció que recuperó doce localidades en Jerson.
En tanto, en relación a la crisis alimentaria desatada por el conflicto, la ONU y Rusia anunciaron que se reunirán mañana en Ginebra para discutir sobre el acuerdo para exportar granos y fertilizantes desde Ucrania y Rusia a través del mar Negro, y podría expirar el 19 de noviembre si Rusia o Ucrania se oponen a su ampliación.