Se sumaron nuevas investigaciones por el espionaje con el software israelí Pegasus
El escándalo Pegasus por el espionaje a líderes mundiales, periodistas y activistas sumó un nuevo capítulo de reacciones en Francia, donde el Gobierno ordenó una investigación al hackeo del teléfono del Presidente.
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En tanto, en México se supo que el Ejecutivo de Enrique Peña Nieto pagó unos 32 millones de dólares por el software, y en Israel Reporteros Sin Fronteras (RSF) le pidió a las autoridades que dejen de vender ese software para espiar.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl sofisticado sistema explota las vulnerabilidades de los teléfonos móviles inteligentes y exporta los datos del usuario -correos electrónicos, mensajes, fotografías, conversaciones- hacia páginas de internet creadas por la empresa israelí NSO, que se renuevan constantemente para evitar ser detectadas.
La investigación periodística publicada por 17 medios de todo el mundo detectó 50 mil números seleccionados por clientes de NSO desde 2016.
La nómina incluye los números de 180 periodistas, 600 políticos, 85 defensores de derechos humanos y 65 empresarios, según Le Monde, The Guardian, The Washington Post y los medios mexicanos Proceso y Aristegui Noticias, entre otros, que localizaron buena parte de los posibles espiados en México, Marruecos y Arabia Saudita.
Los números telefónicos del presidente francés, Emmanuel Macron, y de miembros de su Gobierno, y del rey de Marruecos, Mohamed VI, y su entorno, figuran en una lista de posibles objetivos del software utilizado por algunos Estados para espiar a periodistas.
El diario Le Monde reveló que estos números, entre ellos los del exprimer ministro Edouard Philippe, figuraban “en la lista de los números seleccionados por un servicio de seguridad del Estado marroquí, usuario del software espía Pegasus, para un eventual pirateo”.
Tras el escándalo desatado, la Fiscalía francesa anunció la apertura de una investigación contra Marruecos que abarca una lista de diez delitos, entre ellos “violación a la privacidad”, “intercepción de correspondencia”, “acceso fraudulento” a un sistema informático y “asociación de malhechores” y que responde a una denuncia presentada por el portal independiente Mediapart.
Reacción de Marruecos
El Gobierno de Marruecos rechazó las acusaciones que denunció como una “campaña mediática” en su contra, al tiempo que reclamó que se presenten “pruebas tangibles” sobre su participación en estas actividades.
Por su parte, Macron ordenó la apertura de una investigación sobre el supuesto espionaje del que fue víctima junto a otros periodistas, miembros de su Gobierno y otros políticos a través del software de fabricación israelí.
En paralelo, la Fiscalía sumó otra investigación después de que varios medios de comunicación revelaran que periodistas de Mediapart, como Lénaïg Bredoux y Edwy Plenel, se encuentran entre los más de 180 periodistas espiados en todo el mundo a través de este software.
Pero Francia no es el único país que ya está motorizando investigaciones.
De la lista de 50 mil números de teléfonos celulares obtenidos por la investigación, unos 15 mil pertenecerían a mexicanos, entre ellos el actual presidente Andrés Manuel López Obrador, su familia y unas 50 personas de su entorno, incluido su cardiólogo.
La investigación periodística determinó que fueron parte de los espiados y que sus teléfonos fueron intervenidos entre 2016 y 2017 con Pegasus.
Ayer, la Unidad de Inteligencia Financiera de México informó que el anterior Gobierno de Enrique Peña Nieto compró el software Pegasus por un valor total de 32 millones de dólares.
En la lista de mexicanos espiados se destacan Claudia Sheinbau, jefa de Gobierno de la Ciudad de México; Rocío Nahle, secretaria de Energía; Jesús Ramírez Cuevas, coordinador de Comunicación Social de la Presidencia de la República, y Alejandro Esquer Verdugo, secretario particular del presidente. Incluso aparece un funcionario del Gobierno de Peña Nieto, el entonces comisionado de Seguridad, Manuel Mondragón y Kalb. (Télam)