La gestora negó su participación en el asesinato de Pérez Algaba
Flavia Lorena Bomrad negó haber tenido algún tipo de participación en el homicidio de su amigo Fernando Pérez Algaba, el empresario hallado descuartizado dentro de una valija en un arroyo de la localidad bonaerense de Ingeniero Budge en julio pasado.
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Además, defendió a los prófugos Maximiliano Pilepich y Nahuel Vargas, de quienes dijo que “no les da el perfil” para haber concretado un crimen.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailLa mujer de 38 años fue la única de los cuatro detenidos por el asesinato de Pérez Algaba que aceptó declarar en las indagatorias ante el fiscal Marcelo Domínguez, titular de la Unidad Funcional de Instrucción 5 de Lomas de Zamora, que les imputó el delito de “homicidio cuádruplemente agravado por el empleo de arma de fuego, por concurso premeditado de dos o más personas, por alevosía, por placer, codicia, y falso testimonio”, que prevé una pena de prisión perpetua
Los otros tres detenidos son Matías Ezequiel Gil, Fernando Gastón Martín Carrizo y Luis Alberto Contreras, quienes permanecerán detenidos al igual que Bomrad.
En tanto, por el caso permanecen prófugos Maximiliano Pilepich y Nahuel Vargas, las dos últimas personas con las que Pérez Algaba tuvo contacto el 18 de julio último en el predio “Renacer” de General Rodríguez, y la Justicia solicitó la captura nacional e internacional de ambos.
El arresto de estos dos sospechosos fue dispuesto el domingo por el juez de Garantías 4 de Lomas de Zamora, Sebastián Monelos, aunque cuando la policía fue a buscarlos a sus domicilios ya no los encontró.
Para fundamentar los pedidos de arresto de todos los sospechosos, el fiscal Domínguez hizo hincapié en pruebas basadas en análisis de las comunicaciones y movimientos de los celulares que utilizaban la víctima y los sospechosos.
Codicia
En un primer tramo de su acusación, el fiscal sostiene el agravante de un homicidio por “codicia” al entender “que existía una acreencia de la víctima para con Maximiliano Pilepich” y que el crimen ocurrió “luego de suscribir un documento de reconocimiento de deuda en una escribanía”.
En su indagatoria de ayer, Bomrad coincidió con el fiscal al afirmar que, a su criterio, el crimen de su amigo “tuvo que ver con un tema de plata” y que no se sorprendió cuando desapareció y dejó de contestar sus llamados el 18 de julio pasado porque “supuso” que había regresado a Barcelona tras cobrar una suma de dinero que le adeudaban.
“Dimos por hecho en el grupo de amigos que Fernando se había ido con la plata que había cobrado”, dijo la gestora, tras lo cual agregó que su amigo “cobraba un dinero y se marchaba, y no se comunicaba más con nadie hasta que él quisiera hacerlo”. (Télam)