Nahuel Gallo regresó al país tras 448 días cautivo en Venezuela
El gendarme aterrizó en Ezeiza tras permanecer 448 días detenido en El Rodeo 1 y se reencontró con su hijo, su pareja y su madre en un emotivo recibimiento.
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Horas después de ser liberado de El Rodeo 1, el gendarme argentino Nahuel Gallo aterrizó esta madrugada en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, luego de permanecer 448 días cautivo en Venezuela.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailGallo tocó suelo argentino pasadas las 04:30. Su liberación había sido confirmada cerca de las 19 del domingo 1° de marzo. Según la información a la que accedió Infobae, uniformados de Gendarmería formaron un pasillo de honor y la banda de música de la fuerza acompañó el recibimiento. El gendarme descendió del avión con el uniforme verde oliva puesto.
Al pie de la aeronave lo esperaban su pareja, María Alexandra Gómez; su hijo Víctor, de tres años; y su madre, Griselda Heredia. Tras casi 450 días sin comunicación, Gallo pudo fundirse en un abrazo con el niño en un momento cargado de emoción. Luego abrazó a su pareja y a su madre, quien lloró con una mezcla de alivio tras la espera que atravesó en Catamarca.
La madre del gendarme había llegado a Buenos Aires junto al gobernador Raúl Jalil en un vuelo especial, apenas se confirmó que su hijo regresaba a la Argentina.
El operativo de bienvenida
Desde la madrugada comenzaron a acercarse al aeropuerto funcionarios y autoridades. Estuvieron presentes la senadora nacional Patricia Bullrich, la ministra de Seguridad, Alejandra Monteoliva, el canciller Pablo Quirno y el gobernador Jalil, entre otros integrantes del Gobierno, además de la cúpula de Gendarmería Nacional.
En la zona de aterrizaje se desplegó un fuerte operativo de seguridad para preservar la intimidad del reencuentro. “Lo recibimos como se merecía”, expresó Patricia Bullrich en un breve contacto con Infobae.
El primer indicio de su inminente liberación se había producido días antes, cuando Gallo logró comunicarse por primera vez con su esposa en medio de una entrevista radial. Esa llamada confirmó que estaba vivo y que permanecía en El Rodeo 1.
Una detención sin proceso formal
La desaparición forzada de Gallo ocurrió el 8 de diciembre de 2024. En ese momento, el gendarme, de 34 años, había ingresado a Venezuela desde Colombia a través del Puente Internacional Francisco de Paula Santander con el objetivo de visitar a su pareja y a su hijo en la localidad de Táchira.
Sin embargo, Nicolás Maduro y Diosdado Cabello pusieron en duda el motivo del viaje y lo acusaron de espionaje, pese a no presentar pruebas. Fue incomunicado y detenido sin un proceso formal público ni asistencia legal propia o consular.
Desde Gendarmería Nacional Argentina aclararon entonces que Gallo se encontraba con licencia anual ordinaria autorizada por la fuerza y que su presencia en Venezuela no tenía relación con operaciones oficiales.
Durante su cautiverio en El Rodeo 1, y según testimonios de sobrevivientes como el colombiano Iván Colmenares, el uniformado resistía físicamente pero enfrentaba aislamiento, tormentos psicológicos y amenazas de muerte.
La familia supo que todos los extranjeros detenidos iniciaron una huelga de hambre para exigir que se les aplicara la ley de amnistía aprobada para presos políticos. Tras varios días sin comer, el régimen permitió una comunicación telefónica, lo que abrió la puerta a su liberación.
Desde el inicio de la detención, el Gobierno argentino reclamó su liberación en reiteradas oportunidades ante la OEA, la ONU y la Corte Penal Internacional.
La esperanza comenzó a crecer el pasado 3 de enero, cuando tropas de Estados Unidos capturaron a Nicolás Maduro y comenzaron a producirse liberaciones de presos políticos en medio de la transición encabezada por Delcy Rodríguez.
Tras 448 días de cautiverio, Nahuel Gallo volvió finalmente a la Argentina y pudo reencontrarse con su familia.