Un extraño hecho sin rastros del autor, ni indicios sobre el móvil
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A 48 horas del homicidio, la investigación parece estancada y a pesar de los esfuerzos de los pesquisas, no han surgido pistas firmes que conduzcan a esclarecer quién y por qué ultimó a tiros a Guillermo Lorenzo Di Menna, de 64 años, en el patio delantero de su vivienda de Depietri 814.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailA priori, los investigadores dan cuenta de un hecho raro. Es que la víctima -un jubilado sin dinero, ni conflictos, ni enemistades-, salió al encuentro de un hombre que llamaba, se produjo un forcejeo y de inmediato, los disparos de arma de fuego.
En las últimas horas del lunes, se realizó un allanamiento en una vivienda de Bereterbide entre Vivot y Depietri, a la vuelta del escenario del mortal ataque. Allí reside Héctor, un cuidacoches de 61 años, quien se descompensó en pleno procedimiento policial y debió ser trasladado al Hospital Santamarina.
A priori, la requisa devino a partir de la descripción de la esposa de Di Menna, quien se encontraba en la casa al momento de la agresión que terminó en muerte. Según trascendió, las características físicas sobre el victimario aportadas por la mujer llevaron al juez de Garantías 1 Alberto Moragas a autorizar el procedimiento en la casa del vecino.
La expectativa era hallar un arma de fuego, vestimenta, algún resto hemático. Sin embargo, el cuidacoches no presentaba heridas o vestigios de haber protagonizado una pelea. Tampoco encontraron prendas de vestir u otros objetos de interés para la causa. Los funcionarios judiciales sólo recogieron material que podrá servir para futuros cotejos de ADN.
Bajo la supervisión del fiscal Damián Borean, personal de la comisaría Tercera, Policía Científica y cuerpo forense, la Unidad de Prevención Local, GAD y DDI participaron del operativo.
Los peritajes
Sin mayores avances en la instrucción, aguardan peritajes claves como rastros que pudiera haber en las prendas que vestía la víctima. Sin embargo, tampoco reina el optimismo teniendo en cuenta que el contacto físico con el agresor pudo ser breve frente a la intimidación con el arma de fuego.
En paralelo, se montó un importante despliegue para la revisión de las imágenes de cámaras de seguridad instaladas en la zona, que pudieran arrojar algún indicio firme que ayude a esclarecer el hecho.
Con cautela en cuanto a las expectativas aunque con firmeza, continúa la investigación con miras a echar luz sobre un crimen tan desconcertante como misterioso.