Iparraguirre celebró la apuesta por la unidad para conducir el PJ y valoró la confluencia de sectores
El diputado nacional del Frente de Todos, Rogelio Iparraguirre, asumió la responsabilidad de presidir el partido. “No es perfecta, pero tiene objetivos muy ambiciosos”, definió sobre el armado que se alcanzó. Además, ratificó su compromiso con la ciudad y sus intenciones de convertirse en intendente.

“Es una inmensa alegría en términos personales y una gran responsabilidad colectiva encabezar la lista del Partido Justicialista de Tandil”, anunció el diputado Rogelio Iparraguirre al cerrar la presentación de la propuesta para presidir el partido.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con el ciclo radial “Dos a las siete” (104.1 Tandil FM), el dirigente se refirió a la decisión de afrontar esta “responsabilidad” partidaria, pero también trazó un análisis político, ratificó sus aspiraciones políticas y compartió su mirada sobre la construcción del peronismo ante el objetivo de volver a ser gobierno en la ciudad.
Sin ánimos para una interna
En primer lugar, Iparraguirre abordó el proceso para el armado de las propuestas electorales partidarias que, en el caso de un distrito donde el peronismo no es gobierno, no había planteos en torno a la constitución de listas.
En su lectura, expuso que “hay pocas ganas, después del tiempo que venimos, con un proceso electoral que se desarrolló más tarde que lo habitual porque se corrió por la pandemia, no hay espíritu de salir a compulsar en una interna entre los sectores que componen el movimiento justicialista”.
Si bien no es la causa por la cual se alcanzó la unidad, es una variable que se suma al escenario que se alcanzó.
En el caso de Tandil, consideró que “es producto de un proceso que viene dándose desde hace algunos años, donde un conjunto de compañeros muy diverso en los generacional e ideológico entendió que podíamos con esta lista construir la mejor síntesis posible”.
“No es perfecta, pero tiene objetivos muy ambiciosos”, definió y confesó que “me ponen una mochila muy pesada, que estoy dispuesto a cargar con una enorme responsabilidad”, remarcó.
Armado de una lista de unidad
-Sin embargo, también hay un sector del peronismo que no se siente afín, pero que tampoco se anima a competir.
-Para nosotros, la unidad es una palabra sagrada, pero que tiene el desafío de ser dotada de propósito. Entonces, en ese tren, uno hace todos los esfuerzos que puede. En cada momento que estuve en Tandil, en las últimas cuatro semanas que se transitó este proceso que desembocó en esta lista, los dediqué a esto. He hecho esfuerzos muy grandes porque el espíritu era contener a la totalidad de los sectores, que siempre es muy complejo. En esta lista, hay personas que no se identifican con el kirchnerismo o que dejaron de hacerlo, por lo que logramos una confluencia en torno a objetivos en común que tienen que ver con la ciudad, dejando un poco de lado nuestra historia.
En nuestro caso, no sólo no veíamos con malos ojos que algún sector del justicialismo tandilense presentara otra lista, sino que nos resultaba hasta atractivo.
-¿Porque de alguna manera servía para dinamizar la vida partidaria?
-Esa era la lectura que hacíamos. Porque se van a cumplir 35 años de la última victoria del peronismo en Tandil y entendemos que la competencia es dinamizadora. En lo personal, soy consciente de la responsabilidad que me toca de estar al frente del Partido Justicialista, estoy enormemente agradecido y no lo tenía en mi radar. Ocurrió que se dieron tres conversaciones concretamente que me plantearon que tenía que estar al frente del partido, y fue decantando. Lo discutimos y lo reflexioné mucho. Trabajo mucho y la experiencia que he hecho me ha demostrado que, cuando uno le mete militancia y trabajo, el resultado al menos es mucho mejor que si uno se queda discutiendo en el café.
“Casado con Tandil”
-En cuanto a tu futuro político, hay muchos que sostienen que ahora que ocupa una banca, estará en otra realidad y que difícilmente vuelvas a ser candidato a intendente. ¿Qué tiene para decir sobre eso?
-En principio, hoy digo con absoluta convicción que están equivocados, aun sabiendo que lo que los mueve a tener esa opinión es la buena fe, tengo un compromiso con mi ciudad, en la que nacieron mis bisabuelos, mis abuelos, mis padres, yo, me dio todo y donde hace varios años enfoqué horas de trabajo y esfuerzos, de conformación de equipos, recorridas, estudiar y aprender. Estoy absolutamente casado con Tandil.
Miguel Lunghi, con 19 años de ejercicio ininterrumpido, nunca pensó más allá de Tandil. En todo este tiempo pudo haber sido ministro, senador, candidato a gobernador, vicegobernador, seguido una carrera política. Sin embargo, mantuvo su vida en Tandil. En ese sentido, y sin hacer comparaciones, a mí me ocurre algo similar. No tengo interés en otra cosa que no tenga que ver con darle continuidad a algo que llevó mucho esfuerzo y muchos años. Por eso, a quienes dicen eso, hoy me animo a ser categórico diciendo que están equivocados.
-Como fuerza política, al Frente de Todos le cuesta mucho la cuestión de la sucesión. ¿Tiene que ver con la particularidad electoral que encarna Lunghi o con algunas falencias del espacio?
-Creo que tiene que ver con ambas. En mi interpretación, hay tres cuestiones. Una es el fenómeno Lunghi y otra es cuánto es el capital político intransferible de Miguel Lunghi.
El otro es de acuerdo a una matriz social, económica y cultural que tiene la ciudad, donde el peronismo aparece a algunos sectores de la sociedad como un límite al desarrollo de Tandil. Atado a eso, la inteligencia y la capacidad de esta generación a la que pertenezco para revertir esta mirada haciendo un doble esfuerzo. Por un lado, derribar el muro de los prejuicios y, por otro, demostrar que somos capaces de ofrecer un futuro promisorio para Tandil.