Se frustró el intento de acercamiento entre el lunghismo y el Ateneo
Detalles de las reuniones que no llegaron a buen puerto. Voluntades y posturas.
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La exconcejal Rosana Florit reveló detalles de las conversaciones reservadas que mantuvieron representantes del sector de Marcos Nicolini con mediadores vinculados al oficialismo local para intentar conformar una lista de unidad en el Comité de la Unión Cívica Radical. Tras un inicio auspicioso y reuniones de café, el diálogo se interrumpió de manera unilateral por parte del lunghismo, que finalmente cerró su propia nómina de autoridades sin incluir a la oposición interna, profundizando una grieta que parece no tener retorno de cara al 2027.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMientras el radicalismo a nivel bonaerense logró sellar un acuerdo de unidad entre los sectores mayoritarios, la realidad en Tandil volvió a exponer las diferencias irreconciliables que separan al oficialismo liderado por el intendente Miguel Lunghi de la vertiente que encabeza Marcos Nicolini. El proceso, que buscaba amalgamar las fuerzas del centenario partido en el distrito, terminó en un rotundo fracaso luego de que las negociaciones se estancaran tras un par de encuentros informales.
Según detalló la dirigencia del espacio Alternativa Tandil, la intención de construir un camino común hacia las próximas elecciones ejecutivas chocó con un hermetismo que Florit calificó como una infantilización de la política, donde el sector que detenta el poder partidario decidió clausurar el diálogo sin dar explicaciones.
La génesis de este frustrado acercamiento tuvo como protagonistas a dos figuras que, si bien hoy no ocupan cargos en el gabinete municipal, poseen una larga trayectoria en la gestión: Gastón Morando y Luciano Grasso. Ambos dirigentes oficiaron de nexos o mediadores por motu proprio, según sus propias palabras, para intentar acercar posiciones entre sendos sectores. El primer hito de esta serie de conversaciones se produjo hace aproximadamente dos meses, cuando Morando y Grasso mantuvieron un encuentro con el concejal Marcos Nicolini para sondear la posibilidad de un esquema de trabajo conjunto.
Tras esa primera aproximación, Nicolini trasladó la inquietud a su espacio político, donde se resolvió avanzar en el diálogo bajo un mandato claro: explorar un proceso de acercamiento gradual con vistas a las elecciones de 2027. Para esta segunda etapa, el espacio del Ateneo designó a Rosana Florit y Alejandro Norman como sus representantes. La reunión se concretó en un ámbito de reserva y cordialidad, donde los cuatro interlocutores coincidieron en que la conformación de la comisión directiva del Comité local debía ser el primer paso de un esquema mixto que integrara a ambos sectores. Sin embargo, aquel café fue el último punto de contacto real entre las partes.
El silencio como respuesta oficial
A pesar de que el clima de las reuniones preliminares fue descrito como constructivo, el proceso se truncó de manera abrupta. Florit explicó que, tras acordar que cada parte regresaría a su espacio para validar lo conversado, el sector oficialista nunca volvió a establecer contacto. La sorpresa fue mayúscula para los integrantes de Alternativa Tandil cuando, al cumplirse el plazo para la presentación de listas, el lunghismo inscribió una nómina propia, prescindiendo de cualquier integración con el nicolinismo. Esta actitud fue interpretada como un desplante político que anula las posibilidades de una renovación consensuada dentro de la Unión Cívica Radical de Tandil.
"Fuimos con la total honestidad de decir lo que pensábamos y creíamos", manifestó Florit en el programa Ultimo Bondi de la radio de El Eco en relación a la postura de su espacio. La exconcejal fue tajante al señalar que no hubo una respuesta negativa formal, sino simplemente un vacío de comunicación. Incluso como afiliada al partido, denunció que ni siquiera se les informó oficialmente cómo quedó conformada la lista del Comité local o quiénes son las nuevas autoridades, habiéndose enterado de los resultados generales a través de las redes sociales del Comité Provincia.
Para el nicolinismo, esta falta de transparencia refuerza la idea de que el partido en Tandil funciona como una estructura cerrada y excluyente.
La falta de una conducción legitimada por todos los sectores internos debilita, según la visión del Ateneo, la competitividad del radicalismo frente a otros escenarios políticos. Florit subrayó que la unidad en la provincia se logró porque los dirigentes entendieron que "si iban a la carnicería, perdían todos", una lógica que en la ciudad no parece haber permeado en el esquema del intendente Miguel Lunghi. La crítica apunta directamente a una forma de hacer política que prioriza el control absoluto del aparato partidario por sobre la construcción de un frente amplio capaz de retener el gobierno municipal en el futuro próximo.
En este contexto, la metáfora de la propiedad privada sobre la política fue la herramienta que eligió la exconcejal para describir el presente radical. "Siento como una infantilización de la política: la pelota es mía y no se la comparto a nadie, el partido termina cuando yo quiero, me llevo la pelota bajo el brazo y me voy", sentenció Florit.
Esta descripción gráfica pone de manifiesto la frustración de un sector que, a pesar de haber obtenido resultados significativos en las últimas elecciones legislativas bajo el sello Hechos, sigue encontrando las puertas cerradas para la participación orgánica dentro de la Municipalidad de Tandil y su estructura partidaria.
Diferencias de fondo y el fantasma del 2027
El fracaso de las negociaciones no solo se debió a formas o silencios, sino también a visiones contrapuestas sobre el método de selección de candidatos para el próximo turno electoral. Durante las reuniones, los mediadores propusieron un método de "preferencia interna" para llegar al 2027 con un candidato único alineado. En contraposición, el sector de Nicolini mantuvo su postura histórica de defensa de las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
Para Florit y su equipo, las PASO son la herramienta institucional por ley que garantiza la participación ciudadana y la transparencia en la selección de liderazgos.
Esta discrepancia metodológica no es nueva, sino que forma parte del ADN de la división interna. El oficialismo local ha intentado en reiteradas ocasiones evitar la confrontación en las urnas primarias, buscando acuerdos de cúpula que el nicolinismo rechaza de plano. "Si hay PASO, hay PASO", insistieron desde el Ateneo, marcando que cualquier intento de unidad no puede pasar por la anulación de las herramientas democráticas vigentes. Esta firmeza en los principios electorales parece haber sido uno de los puntos de fricción que aceleraron el repliegue del lunghismo hacia su núcleo duro.
El peso de los antecedentes legislativos
Otro factor que sobrevoló la mesa de negociaciones fue el comportamiento del bloque de concejales de Marcos Nicolini en el Concejo Deliberante. Desde el oficialismo se ha cuestionado frecuentemente que el espacio Alternativa Tandil / Hechos no haya acompañado proyectos clave, como el Presupuesto o la Rendición de Cuentas. Esta postura es vista por el lunghismo como una actitud de oposición acérrima, lo que dificulta cualquier tipo de cogestión o acuerdo partidario. Sin embargo, Florit rechazó de plano este argumento, señalando que "nadie vota un presupuesto para que me quieras".
La exconcejal recordó sus años en el recinto y aseguró que la oposición más dura al oficialismo siempre encontraba canales de diálogo con el Ejecutivo para negociar partidas o proponer modificaciones antes de la votación del presupuesto. En cambio, señaló que a su bloque "nunca los llamaron" para discutir el presupuesto de manera previa. "Votar para congraciarte sería un acto de irresponsabilidad supina", afirmó, defendiendo la autonomía de voto de los concejales Nicolini y Matías Meli. Para el Ateneo, el acompañamiento legislativo debe ser fruto del consenso y no una condición previa para el diálogo partidario.
Un escenario de incertidumbre y fragmentación
La ruptura de este incipiente diálogo deja al radicalismo tandilense en una situación de vulnerabilidad de cara al futuro. La falta de renovación y la persistencia de los mismos nombres en la conducción del Comité local generan un desgaste que preocupa a las bases. Florit advirtió que muchos ciudadanos reclaman por qué los sectores no se sientan a hablar, pero aclaró que para hablar se necesita una contraparte dispuesta. "Para que te quiera el que no te quiere, es difícil", graficó, sugiriendo que hay un rechazo emocional que prima sobre el pragmatismo político necesario para gobernar.
Con las listas cerradas y el diálogo roto, el foco se traslada ahora a la gestión cotidiana y a cómo se reconfigurarán las fuerzas dentro del HCD. El nicolinismo seguirá marcando sus diferencias desde el bloque Hechos, mientras que el lunghismo mantendrá el control del aparato partidario. Sin embargo, el interrogante sobre el 2027 permanece abierto. "Lo único irreversible es la muerte, lo demás tiene solución", concluyó Florit, dejando una mínima ventana abierta a futuros diálogos, aunque reconociendo que, por ahora, la Unión Cívica Radical de Tandil ha perdido una oportunidad histórica de mostrarse unida y renovada ante la sociedad.