De caminar por Tandil a obtener premios: dos jóvenes crearon una aplicación que transforma pasos en beneficios
El proyecto convierte los pasos realizados durante el día en puntos que pueden canjearse por productos y descuentos en comercios adheridos de la ciudad. En apenas unos meses, logró sumar cientos de usuarios y decenas de comercios.
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Caminar por Tandil puede convertirse en una oportunidad para conocer nuevos comercios además de, al mismo tiempo, obtener beneficios. Esa es la propuesta detrás de la aplicación desarrollada por los jóvenes tandilenses Olivia Todesco y Santiago Bugnón, dos programadores que decidieron apostar por un proyecto propio y que encontraron en una vieja idea surgida durante sus años de estudio el punto de partida para crear una herramienta con alcance local.
Ambos cuentan con experiencia en el desarrollo de aplicaciones y sistemas, ya que desde hace aproximadamente dos años llevan adelante una pequeña empresa de software denominada Nebula Solutions. Antes de llegar a este proyecto probaron con distintas ideas, entre ellas una agencia de turismo, una aplicación vinculada a la nutrición y una vidriera digital para comercios.
La aplicación que finalmente logró despegar fue “Andá”. La idea original, según explicaron en diálogo con El Eco de Tandil, había comenzado durante sus años en la Facultad de Ciencias Exactas de la Unicen, cuando realizaban pequeños proyectos como ejercicio. En uno de ellos desarrollaron una aplicación sencilla que contabilizaba los pasos de los usuarios y permitía establecer un ranking semanal.
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Con el tiempo descubrieron que ya existían en otros países aplicaciones que utilizaban una lógica similar: premiar a las personas por caminar. A partir de allí comenzaron a pensar cómo adaptar ese concepto a Tandil, una ciudad con una importante actividad turística y en la que caminar forma parte de la experiencia cotidiana de vecinos y visitantes. “Nos pareció muy buena idea, ya que justamente es un lugar tan turístico donde hay muchísima gente caminando y cientos de lugares para ir”, explicaron.
Detalles del funcionamiento
El mecanismo es sencillo. El usuario descarga la aplicación, se registra y comienza a caminar. La herramienta toma los pasos registrados por el propio teléfono, sin necesidad de utilizar el GPS. A medida que acumula pasos, el usuario obtiene puntos que posteriormente puede utilizar para acceder a los beneficios ofrecidos por los comercios adheridos.
Existe un límite de 20.000 pasos diarios que pueden contabilizarse para obtener puntos. A partir de allí, cada comercio establece sus propias condiciones para los canjes: puede determinar la cantidad de puntos necesarios, los días y horarios disponibles, o incluso establecer límites de stock.
La aplicación comenzó a funcionar inicialmente en Android aunque, en los próximos días, se ampliará su disponibilidad a iPhone.
Incentivo para caminar y conocer comercios
Para sus creadores, uno de los principales atractivos de la propuesta es que busca transformar una actividad cotidiana en un incentivo. “La gente ya de por sí camina, aunque camines poco. Teniendo un incentivo es mucho más fácil”, señalaron.
La lógica también alcanza a los comercios. El objetivo es que una persona que se acerca a un local para utilizar sus puntos pueda conocer el establecimiento y eventualmente realizar una compra. En ese sentido, consideraron que la aplicación puede funcionar también como una herramienta de promoción para comercios locales, especialmente para aquellos que los usuarios quizás no conocen o a los que no ingresarían habitualmente.
La repercusión de las redes
El proyecto tuvo inicialmente un recorrido más tradicional. Sus creadores salieron a recorrer el centro de Tandil y visitaron alrededor de 20 comercios para presentarles la propuesta. Sin embargo, la respuesta comenzó a cambiar cuando decidieron mostrar la aplicación a través de las redes sociales.
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Uno de los primeros videos que se publicó en redes sociales alcanzó alrededor de 30.000 reproducciones y generó un importante crecimiento de la comunidad. Según contaron, alrededor de 1.000 personas comenzaron a seguir la cuenta y unas 600 se registraron en la aplicación.
La repercusión también se trasladó a los comercios. En una sola semana, se sumaron alrededor de 30 establecimientos interesados en participar de la propuesta. “Fue algo que no esperábamos que explotara tan rápido”, reconocieron.
Objetivos de cara al futuro
Por el momento, los desarrolladores prefieren concentrarse en el mercado local. La idea es consolidar la aplicación en Tandil, sumar usuarios y comercios y recibir el feedback de quienes utilizan la herramienta.
Más adelante, el objetivo es llevar la propuesta a otras ciudades. Para eso, consideran fundamental primero lograr que el funcionamiento de la aplicación esté consolidado en su ciudad de origen.
La experiencia también les dejó una motivación adicional: demostrar que desde Tandil es posible desarrollar proyectos tecnológicos propios y generar herramientas que tengan impacto en la comunidad. “Hay un gran desarrollo en el ámbito de la tecnología en la ciudad, con proyectos y aplicaciones sumamente interesantes", destacaron, señalando que conocer experiencias de personas que lograron desarrollarse también los inspiró a animarse a crear algo propio.
Lo que comenzó como una pequeña idea durante los años de facultad terminó convirtiéndose en una aplicación que busca unir tres elementos: caminar, descubrir comercios y obtener beneficios. Con una comunidad que comenzó a crecer rápidamente, sus creadores apuntan a consolidar el proyecto en Tandil para, próximamente, poder llevarlo más allá de la ciudad.