De Tandil a Buenos Aires: el camino del músico Bautista Palencia
En diálogo con Cultura Zip, el músico repasó su formación, sus proyectos actuales y sus sueños en el jazz fusión.
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En una entrevista exclusiva con el programa Cultura Zip, emitido por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, el músico tandilense repasó su infancia ligada al ritmo, su consolidación profesional en Buenos Aires y los desafíos de vivir de lo que uno ama. Desde sus primeros golpes a los cuatro años hasta su presente como docente y músico de sesión, Palencia reveló su deseo de colaborar con referentes del género y proyectar su carrera hacia el exterior.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl joven baterista oriundo de Tandil compartió detalles íntimos sobre su trayectoria y ambiciones artísticas. Durante el diálogo, relató cómo fue su formación, marcada por una vocación temprana que lo llevó a dejar su ciudad natal para perfeccionarse en la Capital Federal. Con apenas 23 años, el artista ya logró insertarse en el circuito musical porteño, gestionando sus propios proyectos y manteniendo viva la llama de la enseñanza.
Para Palencia, la música apareció antes de nacer. Según relató, su madre escuchaba frecuentemente a Phil Collins durante la gestación, lo que pudo haber marcado su pulso rítmico. Al comenzar a gatear, las ollas y los cucharones de su cocina se convirtieron en su primer set de percusión improvisado.
A los cuatro años inició sus estudios formales, aunque enfrentó el desafío físico de no alcanzar los pedales debido a su contextura. Tras un breve alejamiento por esa frustración inicial, regresó con renovada energía a los cinco años, edad en la que su crecimiento físico le permitió dominar el instrumento por completo.
Su trayectoria académica en Tandil fue extensa y diversa. Recordó con cariño su paso por Tidema, una institución pionera donde comenzó a explorar distintos instrumentos, aunque su interés personal siempre lo devolvía a la batería. No obstante, el punto de inflexión llegó cuando conoció a Juan Bedoy.
Palencia fue categórico al afirmar que le debe gran parte de su carrera, ya que fue quien lo formó entre los seis y 12 años, dándole las herramientas necesarias para desenvolverse con solvencia y moldear su identidad detrás de los parches.
Posteriormente, el músico se integró a la Escuela de Música Popular. Allí participó de proyectos ambiciosos como los "Mini Beatles", una banda de covers que no solo se enfocaba en la fidelidad sonora, sino también en la puesta en escena y la vestimenta.
Durante su adolescencia en la ciudad, formó agrupaciones con amigos para interpretar clásicos de Divididos, Las Pelotas y Sumo, experiencias que consolidaron su amor por la música y el ambiente de las bandas locales antes de su partida hacia nuevos horizontes.
La profesionalización en Buenos Aires
Hace casi cuatro años, Palencia decidió radicarse en Buenos Aires para expandir sus horizontes. Inicialmente, cursó la carrera de técnico en sonido. No obstante, el periodo de la pandemia y las dificultades de la modalidad virtual lo llevaron a replantearse su camino.
Tras el regreso a la presencialidad, comprendió que su lugar estaba frente al instrumento y no detrás de la consola de grabación. "Me encontraba más del otro lado de la vereda, siendo músico", admitió al explicar su decisión de volcarse de lleno a la ejecución profesional.
En esta nueva etapa, el joven tandilense encontró un mentor clave en Mariano Cabral, a quien considera la persona que terminó de moldearlo artística y técnicamente. Con él, se introdujo en el complejo mundo del folklore fusión, un género que le permitió perfeccionar la técnica tradicional y abrir su mente hacia nuevas estructuras rítmicas.
Gracias al apoyo incondicional de su familia, que no posee antecedentes musicales pero siempre respaldó su vocación, logró adquirir su segunda batería y establecer un espacio de práctica permanente en la gran ciudad.
El presente de Palencia lo encuentra sumergido en múltiples proyectos. Actualmente, se desempeña como baterista estable en una "Jam", un evento que reúne a músicos de diversos estilos para realizar sesiones en vivo. Según explicó, este espacio funciona con un show de apertura de seis o siete canciones reversionadas, tras lo cual se invita al público a subir al escenario. Esta dinámica le permitió ganar visibilidad y aceitar su capacidad de adaptación, una cualidad que considera fundamental para cualquier instrumentista que pretenda insertarse en el mercado actual.
Proyecciones y sueños
Al ser consultado sobre sus aspiraciones a largo plazo, el artista fue claro: su objetivo es vivir de la música, específicamente del jazz fusión, el género con el que más se identifica. A pesar de reconocer la dificultad de subsistir exclusivamente de un estilo tan de nicho, destacó que tocar otros géneros abre la cabeza y prepara al músico para cualquier oportunidad laboral. Su visión de futuro incluye la posibilidad de trabajar en cruceros, siguiendo los pasos de colegas que ya transitan ese camino.
Además de su faceta como intérprete, Palencia dedica tiempo a la docencia y a la creación de contenido en sus redes sociales. En su cuenta de Instagram, inició una dinámica donde analiza una canción diaria, aportando contexto histórico y detalles sobre la composición.
Respecto a la enseñanza, derribó el mito de la edad al asegurar que nunca es tarde para comenzar a tocar. Si bien reconoció que los procesos cognitivos de una persona de 50 años difieren de los de un joven de 23, remarcó que el disfrute y el aprendizaje son posibles en cualquier etapa de la vida.
Finalmente, el músico tandilense se permitió soñar con las figuras con las que le gustaría compartir un escenario. Mencionó con admiración al tecladista Hernán Jacinto y al bajista Javier Malosetti, a quien definió como "el padre del bajo en Argentina".
Para Palencia, la meta principal es que la gente conozca su trabajo y poder establecer un estudio de grabación propio dedicado exclusivamente a la batería. Con paso firme y las raíces bien plantadas en su Tandil natal, Bautista continúa construyendo una carrera que promete seguir dando que hablar en la escena nacional.