Un neumonólogo junto a casi 20 voluntarios confeccionan tapabocas para donar
El médico Fernando Romagnoli organizó la movida solidaria que busca acercar la posibilidad de contar con una protección frente al coronavirus para aquellas personas que no tienen posibilidad de tener un barbijo. Reciben donaciones de tela y necesitan más voluntarios.
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Días atrás el neumonólogo infantil del Hospital de Niños “Doctor Debilio Blanco Villegas” Fernando Romagnoli comenzó a organizar una movida solidaria con gente que se ofreció voluntariamente para confeccionar tapabocas para donar a distintas instituciones y personas que lo necesiten para hacer frente a la pandemia del coronavirus.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn diálogo con el programa de ECO TV “Buenas y Santas” Romagnoli explicó que “la semana pasada estaba en el hospital y un compañero llevó unos barbijos que la mamá había hecho de los antiguos, de los que se usaban antes en los quirófanos de tela y me pareció una buena idea. Entonces tratamos de replicarla y llevar barbijos a todos los lugares donde podamos”.
“Estoy usando las redes sociales para conseguir gente que colabore, que conseguimos un montón, también tela, el Hotel Agua Dulce nos donó un montón de sábanas, que estamos cortando y preparando para hacer”, indicó.
Y aclaró que “en realidad no son barbijos, son cubre bocas, pero los hacemos con tela doble, como para que tengan más efectividad y la idea es tratar de repartirlos por todos lados, la realidad es que estamos recién empezando, este fin de semana arrancamos con la producción y estamos haciendo a un ritmo que está bueno pero somos 10 personas más o menos las que están colaborando haciendo barbijos”.
Calculó que van a un ritmo de entre 20 y 40 por día, por lo cual evaluó que “podemos llegar a una buena cantidad, pero si más gente se suma va a ser mejor”.
“La idea es llegar a todos lados”
En tanto, adelantó que “la idea es llegar a todos lados, centros de jubilados, gente que necesita, gente de los centros de salud, donde sea necesario, son gratis, se va a dar uno por persona. Ahora estamos en la fase de producirlos y después vamos a salir a repartir, a los supermercados, a la gente que lo necesite realmente, que puedan contar con ellos y gratis”, enfatizó.
Respecto a la efectividad, señaló que “no hay una visión única respecto a esto, pero los tapabocas que tienen una efectividad menor que las de los barbijos convencionales, ya sea los quirúrgicos o los N 95, que son los de alta eficacia, los cubre bocas y nariz son menos eficientes”.
Y se refirió a un estudio realizado en la Universidad Nacional del Comahue, donde compara la efectividad de éstos con los quirúrgicos o los N 95 y si bien no es excelente si uno los hace bien y con tela doble como nosotros los estamos tratando de hacerlo, la efectividad sería mayor”.
En ese sentido, manifestó que la gran propagación del coronavirus tiene que ver con que es muy contagioso y aún no se ha establecido muy bien cuál es la forma de transmisión, sabemos que las micro gotitas contagian, como un montón de enfermedades respiratorias, pero eso sólo no explica el alto nivel de contagio”.
“Por eso se están haciendo estudios, sobre todo en Estados Unidos, si hay algún aerosol que perdure más en el ambiente y hacia esto van destinados los cubre bocas porque uno supone que tienen algo de efectividad para evitar contagios, pero son mucho más importantes si hay alguien asintomático que está transmitiendo la enfermedad para evitar la propagación”, afirmó.
El uso de los tapabocas
A su vez, consignó que los tapa bocas son “para uso momentáneo, se pueden usar 2 horas o hasta que la tela esté humedecida, porque si la tela está humedecida pierde eficacia, y recomiendan no usarlo más de 2 horas”.
“Es muy sencillo el uso, cada uno puede tener el propio y lavarlo con agua y jabón, o agua caliente y detergente, y con agua a alta temperatura, 60 grados, quedarían en condiciones de utilizarse nuevamente pero hay que tener el cuidado de llegar a casa, manipularlo como si estuviera contaminado, lavarlo bien, secarlo. Se puede planchar también, todo eso aumenta la descontaminación y se puede volver a usar, esa es la idea”, indicó.
Con lo expuesto, sostuvo que “no hay en el mercado disponibles, además ahora está hasta prohibida la venta de barbijos comunes, y está bueno para que cada uno pueda tener el propio. Yo creo que para andar en la calle no sería necesario tampoco, esto a mi entender el uso de los cubre bocas debería ser en lugares cerrados donde hay circulación de gente, es menos probable contagiarse algo en la calle que en un lugar cerrado”.
Respecto a las telas para confeccionarlos, puntualizó que “hay estudios con distintas telas, lo que pasa es que hay un estudio que se hizo en la Universidad Nacional del Comahue que está muy bueno, donde compara la filtración y la tasa de efectividad de distintas telas y la más filtrante es la de repasadores pero hacer un barbijo con tela de repasadores sería sofocante para la persona”.
Entonces resaltó que “una de las condiciones es que tiene que ser algo cómodo, y la persona que lo usa se tiene que sentir cómoda con él porque sino se pierde efectividad porque se deja de usar. La segunda tela más eficaz, que tiene un 70 por ciento de eficacia es la que tiene 70 por ciento algodón y un 30 por ciento de poliéster, son efectivas, filtran partículas muy pequeñas”.
Por otra parte, aclaró que “las telas cuanto más lavado tienen pierden eficacia, como no tenemos muchas telas ahora estamos confeccionándolos con telas de sábanas, no tenemos forma de comprobar su efectividad real porque es algo casero lo que estamos haciendo, pero suponemos que haciéndolo con tela doble y manteniendo los cuidados que hay que tener serían mas efectivos que no usar nada”.
En cuanto a poner la servilleta de papel dentro, consideró que es “un filtro más, se puede poner una bolsa de aspiradora también, que son muy filtrantes pero también tiene que ver con al comodidad, uno tiene que sentirse cómodo con el elemento que va a usar, nosotros los médicos si bien en el ámbito en el que yo me desempeño no estoy acostumbrado a usar todo el tiempo barbijo, es algo que usamos frecuentemente”.
“La gente común no está acostumbrada a usar barbijo, así que la comodidad es algo que se tiene que tener en cuenta para la efectividad, porque si estoy cómodo me voy a tocar menos el barbijo, la cara, y si estoy incómodo me lo voy a querer quitar, me voy a tocar más y eso también incide en la probabilidad de contagiarse algo”, indicó.
Por otra parte, evaluó que “ahora viene la época donde vienen todas las infecciones respiratorias y eso va ser para nosotros más duro que para Europa y el hemisferio norte porque a ellos les viene el verano y nosotros tenemos un invierno largo por delante, este invierno va a ser lo mas complejo me parece”.
“Yo empecé todo esto con las redes sociales en mi página personal de Facebook donde empecé a publicar cosas que me parecían importantes, mucha gente se ha sumado, recibo consultas ahí, trato de responder todas las que puedo pero a veces tengo el teléfono estallado. Además, tengo una página de consejos para papás con chicos con enfermedades respiratoria que también la uso para prevención del Covid y por ese lado estoy canalizando todas las inquietudes”, explicó.
En tanto, aclaró que si bien trabaja en el Hospital de Niños, no se trata de una iniciativa del centro asistencial, aunque mucho de lo que vamos a conseguir seguramente lo destinemos al Hospital, al centro de salud, pero la idea es tratar de ayudar y que cada tandilense tenga un elemento de protección”.
“Se necesitan telas y manos para ayudar, tenemos 100, 150 cubre bocas y seguro que para el fin de semana vamos a empezara a repartir”, adelantó.
“Esto es todo corazón, todo va a ser donado”, dijo una de las voluntarias
Por su lado, Alejandra Rizzo, una de las voluntarias, contó que “yo soy docente y a su vez coso y como tengo la máquina de coser, me comuniqué con una persona que conozco del hospital y le dije que estaba a disposición. Entonces me contactó con Fernando Romagnoli, y somos hoy más de 17 personas que estamos cosiendo y cortando porque eso lleva su tiempo y en mi caso que estoy sola hago todo junto pero en las casas donde hay familias es una manera de ayudar entre todos”.
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“En un comienzo era para el hospital y este fin de semana va a salir la primera producción. La idea es que entre todos hagamos una lista de los lugares donde los necesiten, son cubre bocas que van a ser destinados a personas que no tengan medios ni para comprarlos ni para hacerlos”, indicó.
En tanto, contó que “el sábado pasado conocí por primera vez a Fernando, me trajo telas de sábanas que había donado un hotel, y Tandil es un lugar turístico así que pedimos a gente de hoteles o cabañas que puedan donar”.
Y puntualizó que con una funda de sábana sacan entre 7 y 8 barbijos con tela doble, por lo cual enfatizó que “es el granito que cada uno pueda poner para ayudarnos porque de esto salimos entre todos, o no salimos. La tela que sirve tiene que tener siempre más algodón, no puede ser nunca menor el porcentaje del algodón”.
“Lleva su tiempo, es trabajo en serie, tiene que tener perfección en la puntada y la confección. Se confeccionaron moldes de madera, lo que pasa es que el papel se va arruinando a medida que uno va marcando entonces con la madera puede ir marcando mas rápido”, detalló.
Por último destacó que “esto es todo corazón, todo va a ser donado”.
