Aranda sufrió una grave lesión y Boca se preocupa
El juvenil que venía siendo la figura xeneize se fracturó el peroné durante una práctica y se perderá el resto de la temporada, mientras Arruabarrena piensa en cómo sustituirlo
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Boca recibió un durísimo golpe con la fractura de peroné de Tomás Aranda, quien deberá ser intervenido quirúrgicamente y permanecerá alejado de las canchas durante varios meses, por lo que Rodolfo Arruabarrena pierde a uno de sus titulares indiscutidos a sólo dos semanas del comienzo de la serie frente a San Pablo por los cuartos de final de la Copa Sudamericana.
La lesión se produjo durante la entrada en calor del entrenamiento de este miércoles en el predio de Ezeiza, cuando el botín del mediocampista quedó trabado en el césped y el movimiento posterior terminó provocando la fractura.
Los primeros estudios determinaron que el tratamiento será quirúrgico y, aunque los plazos definitivos se conocerán después de la intervención, el escenario más probable lo mantendrá fuera durante buena parte de lo que resta de 2026, con una rehabilitación que podría extenderse entre cuatro y seis meses.
El problema para Boca excede ampliamente una baja más. Aranda se había transformado durante este año en el principal futbolista creativo del equipo, heredó la camiseta número 10 y consiguió consolidarse como titular tanto con Claudio Úbeda como posteriormente bajo la conducción de Arruabarrena.
Su ausencia obliga ahora al entrenador y a la dirigencia encabezada por Juan Román Riquelme a revisar decisiones que hasta hace apenas unas horas parecían encaminadas.
Y allí aparece inevitablemente Exequiel Zeballos: el “Changuito” tiene contrato con Boca hasta el próximo 31 de diciembre y permanece fuera de la consideración deportiva mientras se define su futuro, con una negociación abierta con Napoli y un acuerdo contractual entre el atacante y el conjunto italiano por cinco temporadas.
Hasta el momento, Boca y Napoli no consiguieron ponerse de acuerdo en las cifras de la transferencia y una de las alternativas analizadas era cerrar ahora la operación pero permitir que Zeballos recién se incorpore al equipo italiano en enero de 2027. La grave lesión de Aranda podría modificar ese escenario.
Boca no tomó todavía la decisión de renovar automáticamente a Zeballos ni de reincorporarlo al equipo, pero desde lo deportivo su presencia volvió a adquirir otro valor: Arruabarrena perdió de un día para otro a uno de sus futbolistas más desequilibrantes y el santiagueño ya está entrenándose con el plantel.
Hasta antes de conocerse la fractura, la prioridad de Arruabarrena era incorporar un marcador central de jerarquía, con Francisco Álvarez, de Argentinos Juniors, como uno de los nombres que más seducen al cuerpo técnico. El propio entrenador había reconocido después del empate con Racing que Riquelme conocía perfectamente qué posición quería reforzar.
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