Darío Benedetto tiene todo acordado para jugar en Barcelona de Ecuador
El delantero viajará a Guayaquil para firmar por una temporada con Barcelona de Ecuador tras un paso sin goles por Newell’s.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2025/06/benedetto.jpeg)
Luego de un largo período de rumores e incertidumbre, Darío Benedetto definió el nuevo club en el que intentará recuperar su confianza goleadora tras un ciclo para el olvido en Newell’s. Libre y sin convertir desde hace casi dos años, el delantero tiene todo acordado para convertirse en refuerzo de Barcelona de Ecuador.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl Pipa viajará este miércoles a Guayaquil para someterse a la revisión médica y firmar un contrato por una temporada con el equipo dirigido por César Farías, que a mediados de febrero deberá afrontar la fase 2 del Repechaje de la Copa Libertadores frente a Argentinos Juniors. A los 35 años y con una extensa trayectoria en el fútbol argentino y del exterior, Benedetto llega como una incorporación de renombre para reforzar el ataque.
A lo largo de su carrera, el delantero acumula más de 150 goles, con un total de 166 tantos, aunque hace casi dos años que no convierte. Su último gol fue en febrero de 2024 ante Tigre por la Copa de la Liga, cuando todavía vestía la camiseta de Boca. Desde entonces, sumó 36 partidos entre el Xeneize, Querétaro, Olimpia y Newell’s sin poder volver a festejar.
En su paso más reciente por Rosario, Benedetto disputó nueve encuentros sin lograr cortar la sequía y, además, sufrió diversas molestias musculares que lo mantuvieron alejado de las canchas durante varias semanas. Su última gran oportunidad se dio en la derrota 3-0 frente a Belgrano, cuando falló un penal y prolongó su racha negativa.
Quedó lejos la versión más contundente del delantero que convirtió 71 goles en 172 partidos con la camiseta azul y oro y que incluso llegó a ser convocado a la Selección Argentina. En los últimos años, su carrera estuvo atravesada por lesiones, polémicas y conflictos internos, especialmente durante su etapa en Boca, entre ellos el enfrentamiento con Diego Martínez, recordado por la frase “noches alegres, mañanas tristes”.