Delfina Pignatiello presentó Ninfas y profundizó sobre su transición de la natación a la fotografía
La exnadadora olímpica Delfina Pignatiello inauguró su primera exposición individual en la Galería Puyu, donde fusionó su vínculo histórico con el agua y su nueva faceta como artista visual.
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La exnadadora olímpica Delfina Pignatiello dio un giro rotundo a su carrera profesional y presentó su muestra fotográfica titulada Ninfas. La exposición tuvo lugar en la Galería Puyu, situada en la calle Esmeralda 988 (Buenos Aires), donde la artista exhibió una serie de imágenes sumergidas que capturaron la esencia de su nuevo camino artístico, transformando el agua en un escenario de expresión estética.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante la presentación, la fotógrafa explicó que este proyecto representó su primera obra de autoría propia. Según manifestó, la idea se gestó durante seis meses en su cabeza antes de concretarse en una producción que demandó un intenso trabajo físico y creativo. "Siento que es como lo primero que hago de obra propia, que digo: ‘Ah, esto es mío’", afirmó Pignatiello en diálogo con la prensa.
El proceso creativo bajo el agua
La producción de las piezas se realizó en la pileta Peretz, ubicada en San Martín, durante una jornada de cinco horas. La artista dirigió a un grupo de nadadoras de nado sincronizado y tomó la decisión técnica de trabajar en apnea, sin asistencia de oxígeno, para mimetizarse con las modelos. Pignatiello destacó que buscó una estética inspirada en el Renacimiento y conformó un equipo técnico integrado exclusivamente por mujeres para generar un clima de hermandad y comodidad.
La transición hacia el arte comenzó durante la pandemia, cuando la imposibilidad de entrenar la llevó a explorar una cámara analógica heredada de su familia. En aquel período, descubrió su interés por la escritura, la pintura y el registro visual. "La pandemia me obligó a no poder entrenar. No podía entrenar, no me dejaban, no podía por cinco meses y era, bueno, ¿y qué hago en este tiempo?", recordó sobre el inicio de su vocación.
Un nuevo vínculo con el deporte
Pese a su alejamiento del alto rendimiento, la joven aseguró que nunca dejó de nadar, aunque su relación con el medio acuático cambió de forma. Al respecto, reconoció que en el último tramo de su etapa competitiva dejó de disfrutar la presión por el éxito y la competencia. "Hay algo que se me rompió a mí con el hecho de ganar y el éxito como algo medio moral", reflexionó.
Actualmente, Pignatiello estudia cine y busca que sus proyectos se nutran de diversas disciplinas artísticas. "Me siento más yo que nunca. Soy muy contenta, soy muy feliz. Amo la gente que me rodea y todas las oportunidades que voy teniendo", concluyó la artista, quien destacó la importancia de recuperar la humanidad y la ternura a través de su obra.