El joven prometedor al que comparaban con Redondo
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El 4 de abril del 2000, a los 21 años, el jugador de San Lorenzo Mirko Saric tomó la fatídica decisión de quitarse la vida tras una serie de sucesos desafortunados que lo sumieron en una profunda depresión, luego de haber estado en el radar de los mejores clubes del mundo, como el Real Madrid de España, que llegó a ofrecer 10 millones de dólares seducido por su similitud futbolística con Fernando Redondo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailMirko nació el 6 de junio de 1978, en la ciudad de Buenos Aires, y con nueve años, en 1987, comenzó su recorrido por las Divisiones Inferiores de San Lorenzo, donde lo ubicaron como centrodelantero debido a su altura, hasta que por el manejo de la pelota y su elegancia, terminó destacándose como mediocampista central y luego como volante por la izquierda.
Debutó en la Primera División el 22 de diciembre de 1996, contra Unión en Santa Fe, en reemplazo de Néstor “Pipo” Gorosito y con Carlos Aimar como entrenador, pero su explosión llegó en 1999, con Oscar Ruggeri en el banco de suplentes, lo que lo situó en los ojos de los mejores equipos del mundo, al punto que el Real Madrid ofreció 10 millones de dólares para adquirir su pase, aunque el presidente de aquel entonces, Fernando Miele, pidió que la oferta se estirase a 13 y la operación no se llevó a cabo.
El 19 de diciembre de 1999, en un partido en Reserva contra River, Saric se rompió los ligamentos cruzados de la pierna derecha, y allí comenzó su debacle psicológica que después se acentuó con un accidente automovilístico por el cual intentaron quitarle dinero aprovechándose de su condición de futbolista y con un desengaño amoroso, entre otras cosas.
El mediocampista finalmente tomó la decisión de suicidarse aquella tarde del 4 de abril del 2000, en su habitación, y su madre Ivana fue quien se encontró con su cuerpo sin vida.
Más de 500 personas despidieron los restos de Mirko, que fueron inhumados en el cementerio de Flores, junto a dos camisetas azulgranas fueron colocadas sobre una corona posada encima de su tumba.
La palabra de su hermano
Casi en simultáneo, los hermanos Saric comenzaron su carrera futbolística desde muy chicos, ambos en San Lorenzo, el club de sus amores, y a veinte años de la muerte de Mirko, Martín destaca que “el sueño que quedó pendiente fue jugar juntos en la Primera División” del “Ciclón”.
En diálogo con NA, el ex futbolista se refirió a una nueva fecha que remueve emociones pero que evidencia que el recuerdo de su hermano sigue latente en el ambiente del fútbol.
“Cada aniversario es especial, se viene todo encima. Cuesta, yo lo llevo a mi manera y cada uno de la familia de la suya, no es fácil”, dijo.
Y agregó: “Yo lo recuerdo diariamente, está día a día. Mi hermano era un pibe que no entendía las injusticias, que no podía entender la mente del ser humano, existían situaciones que le hacían muy mal y no las podía afrontar”.
En cuanto a la decisión que tomó Mirko en aquel entonces, expresó: “A mí no me va a entrar nunca en la cabeza, no dejó una carta ni nada. Hay cosas que sabemos que pasaron alrededor de él, que no pudo superar, y que lo llevaron a tomar la peor decisión que pudo tomar”.
Las creencias de la familia apuntan a un combo de situaciones, que incluyeron enterarse que su novia había tenido un hijo con otro hombre, luego de la realización de un ADN.
Sin embargo, más allá del dolor, Martín continuó con su carrera y se aferró al deporte para seguir adelante: “El camino que elegí fue irme de Argentina. Yo tenía 20 años y estaba en Paraguay. En el 2001 volví al país para jugar en Chicago pero fue un año muy duro por lo que sucedía en los partidos, desde las tribunas hacían cosas horribles, no la pasaba nada bien”.
“No era la forma que elegía para vivir, así que cuando se dio la posibilidad de irme a Croacia, inicié un camino en el que no iba a ser el hermano de Mirko. Hice el duelo a la distancia y abocado al fútbol, me hizo bien estar afuera y formar mi familia”, añadió.
Respecto a las condiciones futbolísticas de su hermano, consideró: “Por lo que venía demostrando y por su forma de jugar, creo que hubiese llegado muy alto, aunque todo depende siempre del carácter. Se fue con una edad muy temprana pero creo que hubiera tenido una carrera estupenda”.
“El estilo era idéntico al de Fernando Redondo, un juego muy parecido. Tenía una elegancia, una zurda y un físico imponente”, detalló. (NA)
