El juego de Cabo Verde, un equipo sin presiones
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La Selección de Cabo Verde será el rival de Argentina en los 16avos de final del Mundial 2026, se trata de una de las grandes revelaciones del torneo, ya que es un equipo que llegó como debutante absoluto y terminó segundo en el Grupo H después de competir de igual a igual ante conjuntos de mayor historia como España y Uruguay.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl conjunto dirigido por Pedro Leitão Brito, más conocido como Bubista, avanzó a la fase eliminatoria sin ganar partidos, pero también sin perder: empató 0-0 con España, igualó 2-2 ante Uruguay y cerró con otro 0-0 frente a Arabia Saudita.
Ese recorrido explica buena parte de su identidad y es que Cabo Verde es un equipo incómodo, resistente, física y emocionalmente fuerte y con una estructura defensiva difícil de romper.
No se trata de una selección que salga a presionar alto durante todo el partido ni que busque dominar desde la posesión sostenida, pero tampoco es un equipo que se limite únicamente a defender cerca de su área.
La base del plan de Bubista suele partir de una línea de cuatro defensores, un mediocampo intenso y atacantes rápidos para lastimar en transición.
El dibujo puede mutar entre un 4-3-3 y un 4-2-3-1, según el rival y el momento del partido, pero la idea original se mantiene: bloque compacto, mucha solidaridad para achicar espacios y salidas rápidas cuando recupera.
El arquero Vozinha, de 40 años, es uno de los símbolos del equipo. Su experiencia, liderazgo y personalidad lo transformaron en una figura central de esta campaña histórica, especialmente en partidos donde Cabo Verde tuvo que sostener momentos de presión.
En tanto, la defensa se apoya en jugadores como Pico Lopes, Diney Borges, Wagner Pina, João Paulo y Steven Moreira, con laterales que priorizan el orden, pero que pueden soltarse cuando el partido lo permite.
El mediocampo es el sector que le da equilibrio. Kevin Pina aparece como una de las piezas más importantes: tiene despliegue, buen pie para progresar y llegada desde segunda línea.
A su lado, futbolistas como Deroy Duarte, Jamiro Monteiro y Laros Duarte aportan recorrido, presión y capacidad para sostener duelos físicos.
La zona media es clave para entender cómo compite Cabo Verde: no necesita tener mucho la pelota para sentirse cómodo, pero cuando recupera intenta salir con velocidad y precisión.
En ataque, el equipo tiene variantes interesantes como el capitán Ryan Mendes, quien es la referencia histórica y emocional del equipo, un futbolista con experiencia, técnica y peso en los últimos metros.
Dailon Livramento suele funcionar como delantero central, con potencia para atacar espacios, aguantar de espaldas y fijar centrales, mientras que, por afuera, Willy Semedo, Jovane Cabral, Garry Rodrigues y Hélio Varela le dan velocidad, uno contra uno y profundidad.
La principal fortaleza de Cabo Verde es su orden colectivo. Es un equipo que no se parte, que defiende con muchos futbolistas detrás de la línea de la pelota y que entiende cuándo bajar el ritmo del partido.
También muestra una fuerte identidad grupal: muchos de sus jugadores nacieron fuera del archipiélago, pero Bubista logró construir una selección cohesionada, competitiva y con sentido de pertenencia. Su debilidad puede aparecer cuando debe asumir el protagonismo.
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