Hartstock, el emblema que Independiente ya añora
Hace una semana, el rojinegro despedía a uno de sus más grandes referentes. “Sentía un cansancio más mental que físico”, explica “Lobo” en torno a su retiro. Un recorrido pormenorizado sobre su ciclo en el club de avenida Avellaneda.
Por Fernando Izquierdo, de esta Redacción
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En Independiente no lo pueden -ni lo quieren- creer. Nadie todavía “cae”. El domingo pasado, en Chivilcoy, Emmanuel Hartstock escribió su última página como jugador del club y con ella le puso el punto final a un derrotero que deja una marca indeleble en la historia del básquetbol local.
Con 25 años, siendo en ese entonces un vertiginoso base, llegó para reforzar un plantel rojinegro que se aprestaba a disputar la temporada 2007/08 de la Liga B, en el regreso del club al ámbito nacional. Hoy, a los 40, con otras características y habiéndose desempeñado recientemente en una posición diferente a la de sus raíces, llegó el momento de la despedida y de una última “función” en el Alumni de su Orense natal.
A través de un extenso diálogo con El Eco de Tandil, Hartstock repasó las aristas más salientes de su carrera:
-¿Cómo fuiste madurando la decisión del retiro?
Es algo que venía pensando desde que terminó el cuadrangular en Junín (diciembre de ’21). Inclusive, lo había analizado antes de la pandemia.
