Independiente encara el nuevo año a pura ilusión
Trazando un balance positivo, Independiente finalizó días atrás su intervención en la primera fase del Provincial de Clubes de básquetbol y encara 2020 y la continuidad del certamen con la apetencia de mantener el protagonismo y dar pelea por el ascenso en la búsqueda de su regreso al plano nacional.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEl equipo que dirige técnicamente Nicolás Rusconi salió airoso en la zona Sur, adjudicándose la primera posición en un grupo que asomaba tan competitivo como pocas veces en los últimos años.
El arranque fue sumamente alentador e, incluso, sorpresivo. Con algunas actuaciones muy convincentes, el rojinegro se impuso en sus seis compromisos de la primera rueda, estableciendo un registro decisivo para, luego, terminar siendo el mejor del Sur.
Racing de Olavarría, Sarmiento de Coronel Suárez y Costa Sud de Tres Arroyos sucumbieron sin atenuantes en el Duggan Martignoni, y hubo también victorias “a domicilio” ante Sporting en Mar del Plata, Pueblo Nuevo en Olavarría y Blanco y Negro en Coronel Suárez.
Semejante impulso tomado hizo que fueran especialmente dolorosas las tres derrotas que se encadenaron a continuación, sobre todo la padecida en casa ante Sporting, por tratarse del colista del grupo y por resignarse el invicto en el escenario de Avellaneda al 700.
Pero la reacción llegó con tres triunfos en fila. La recuperación sobrevino en Tandil con un reparador festejo ante Pueblo Nuevo, luego volviendo a sonreír fuera de la ciudad con una trabajosa victoria ante Costa Sud y, por último, el 82-66 sobre Blanco y Negro en el Martignoni, éxito necesario para aferrarse al “1” sin depender de terceros.
El 9-3 dejó muy bien parados a los tandilenses, que el 24 de enero comenzarán la segunda fase con un arrastre alentador, sólo superados por Regatas de San Nicolás (9-1, en la zona Norte).
La continuidad de un plantel integrado por valores de probada jerarquía para la categoría como Santiago Dilascio, Emmanuel Hartstock y Valerio Andrizzi, la evolución incesante de otros como Lautaro Lanusse y Matías Gutkin, la frescura aportada por la juventud de Gastón Di Salvo y Francisco Saucedo se combinaron con la llegada como refuerzo de un pivote de nivel superlativo para la categoría como Alejandro Arca. Todo, en la coctelera de un Rusconi conocedor en detalle acerca de las virtudes y flaquezas -ya sea en lo individual como en lo colectivo- del material del que dispone.
