La memorable jornada del femenino de Uncas
El club aurinegro colocó la piedra fundacional, disputando el primer partido oficial en la historia de la ciudad. Comercial, San Ignacio y Villa Gesell visitaron Los Manantiales. El repaso, a cargo de Martín Larreategui, Sofía Rodríguez y Valeria Rolón.
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Por Fernando Izquierdo, de esta Redacción
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El rugby de Uncas vivió días atrás una jornada para el recuerdo, con la disputa del primer partido oficial en la ciudad para la rama femenina.
Fue en el marco de una fecha de la Unión Marplatense, desarrollada bajo la modalidad encuentro junto a San Ignacio, Comercial y Villa Gesell.
Para el repaso de una tarde inolvidable, las jugadoras Valeria Rolón y Sofía Rodríguez, junto a su entrenador Martín Larreategui, visitaron Último Bondi (emitido de lunes a viernes de 18 a 20 por Eco TV y Tandil FM):
-¿Qué representó esta jornada tan significativa?
Larreategui:-Fue una locura lo que vivimos, se trata de una fecha trascendental, no sólo para mí, para todo el club. Hay un staff de chicas que venían “manijeando” hace años para tener un club, una casa, un lugar al cual representar.
Rodríguez:-Fue vivir muchas emociones, todavía las tengo “a flor de piel”. Sentí un montón de cosas, sobre todo mucho orgullo de vestir la camiseta aurinegra. Me siento muy feliz de integrar este equipo.
Rolón:-Estoy orgullosa de las compañeras que tengo, tanto de las que están desde el principio como de las que se sumaron hace poco, las más jovencitas, las que marcan el futuro. Las mayores les estamos dejando esto tan bonito, por lo cual peleamos mucho. Todas dejamos hasta lo último en esta jornada tan especial. Ver tantas lágrimas de emoción fue muy especial, sabemos el esfuerzo que hacemos para llevar esto adelante.
-¿Cómo gestionaron los nervios propios de un día tan especial?
Rodríguez:-Personalmente, lo comparo con el primer día en el deporte, cuando vas a probar qué es el rugby. Varias nos sumamos al club desde la placita de Canadá y Liniers, donde entrenábamos. Teníamos tantas ganas de llegar al lugar en el que hoy estamos que esta jornada fue increíble. Hubo muchas emociones, lo disfrutamos un montón. No queríamos que se acabe nunca, aunque terminamos fusiladas.
Rolón:-Yo soy de las más veteranas del grupo, hace poco volví al deporte y me está costando un poquito más que al resto. Los dolores más intensos aparecen al día siguiente al partido. Mientras jugás, entre la euforia y la adrenalina, no te das cuenta, no sentís nada. Pero fue algo hermoso, a mí me faltaba el aire, quizá por estar tan eufórica, con tantas ganas. En el primer partido, todas estábamos igual. En los otros vas sintiendo el desgaste, si bien son partidos cortitos, el esfuerzo que se hace es muy grande. Necesitás fuerza para agarrar, para empujar, para levantarte de un golpe. Además, hay que tener cabeza para jugar, recibir la pelota y tener claro qué hacer. Y, sobre todo, tener los ojos bien abiertos para cuidar a tu compañera.
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-La jornada, en líneas generales, salió “redondita”.
Larreategui:-Totalmente. Los nervios previos al partido también los teníamos los entrenadores. Vivimos un gran stress en la previa. Estábamos rogando que no llueva y la verdad es que nos tocó un día ideal. También nos acompañó mucho público, fueron muchos de otros sectores del rugby del club. En ese sentido, en Uncas hay una dinámica interna muy linda que se va reproduciendo y devolviendo entre unos y otros. También fue gente de los rivales que nos visitaron: San Ignacio, Comercial y Villa Gesell.
Y se respiró un lindo ambiente deportivo, no hubo nada de insultos, ni gritos. Hubo un marco de amor y paz difícil de encontrar hoy en día.
-¿En qué medida valoraron los resultados de la jornada?
Rodríguez:-Nuestro primer objetivo era comprobar dónde estábamos paradas, dispuestas a dejarlo todo y disfrutar. Y que cada una se supere partido a partido, como sucede en los entrenamientos. Más allá de los resultados, queríamos tener esa vivencia desde lo más profundo del corazón.
Rolón:-Queríamos disfrutarlo y demostrar lo que hemos aprendido, independientemente de los resultados. Hay que tener en cuenta que jugamos ante equipos muy buenos, que cuentan con cierta trayectoria. Hay planteles con chicas que juegan juntas hace seis o siete años. Nosotras estamos arrancando y todo el tiempo se incorporan chicas nuevas, recién se está conformando este equipo tan hermoso. Fue difícil plantarnos en la cancha, pero nos sentimos confiadas.
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-¿Cómo fue la estructura de la jornada?
Larreategui:-Se aprovecha para jugar varios partidos, porque son breves, duran veinte minutos. No tiene sentido hacer un viaje para jugar tan poco tiempo, así que se hizo un todos contra todos, bajo la modalidad encuentro. Los cuatro equipos nos encontramos e hicimos una fecha como se hará cada 20 ó 25 días.
-¿Cómo le fue a Uncas?
Larreategui:-Comenzamos contra San Ignacio. Nos ganaron por dos puntos. Comercial no completó las diez titulares, jugaron con ocho. Contra Villa Gesell pasó lo mismo. Ambos equipos tuvieron que pedir prestadas jugadoras de otro club, así que ganamos los puntos. Quedamos muy conformes, las chicas representaron muy bien al club.
-¿Cómo manejaron la ansiedad en los días previos a este estreno?
Rodríguez:-Lo fui controlando con cada entrenamiento. Pero el martes anterior al partido ya estaba muy nerviosa, tenía mucha ansiedad. Pero el miércoles hicimos trabajos de contacto y pude descargar esa tensión y mantenerme muy tranquila hasta el domingo. Soy una persona muy sensible y, cuando terminó todo, me largué a llorar. Las chicas de los otros equipos venían a preguntarme si estaba bien. Estaba llorando de emoción, me sentía muy feliz.
Rolón:-No soy de ponerme nerviosa. Me mantengo muy tranquila y, además, tengo los días muy ocupados. Con otras cosas, voy manejando esa ansiedad. Entrenar es mi cable a tierra, es “mi momento” del día, y la cancha es mi lugar en el mundo.
En el momento del primer partido, todas nos dimos apoyo y nos calmamos entre nosotras. Siempre está la palabra de aliento, nunca hay peleas o reproches. En nuestro equipo no existe el reclamo, todo es apoyo. Eso nos sumó un montón.
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-¿Cómo se sintieron en cuanto al rendimiento individual y colectivo?
Rodríguez:-Muy cómoda. Sé que puedo dar más, pero no es algo que vaya a lograr sola, será con el apoyo de mis compañeras. Si una avanza, avanzamos todas. Uno de los objetivos es apuntalar el compañerismo. Al equipo lo vi muy bien, lo dimos todo.
-¿Y el nivel de las rivales?
Rodríguez:-Sabíamos que son muy fuertes. Pero no bajamos los brazos, le dimos para adelante.
Rolón:-No nos intimidamos. A mí me costó un poco porque vengo de un par de lesiones, estoy recuperándome. Si bien tenía el “OK” para jugar, me hubiera gustado llegar al cien por ciento. Pero dejé todo, tratando de entregar lo mejor de mí a mis compañeras. Creo que todas brindamos el máximo. Ver las caras te llenaba el alma.
-¿En qué percibieron la superioridad que ejercen equipos más sólidos?
Rodríguez:-Sobre todo, al momento del contacto. Pero son cosas que podemos emparejar con el paso del tiempo y los entrenamientos.
Rolón:-Ellas tienen un conocimiento muy grande. Cuando compartís cancha durante mucho tiempo con tus compañeras, tenés una ventaja. Con un gesto, sabés todo, es un montón eso. Nosotras recién estamos formando todo esto, no nos conocemos tanto, con lo cual nos cuesta un poquito más.
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