Peñalva y Quiroga se lucen entre Córdoba y San Juan
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La dupla tandilense que componen Oscar Peñalva y Juan Carlos Quiroga buscaba ayer extender su marcha positiva en La Gran Carrera del XVII Gran Premio Argentino Histórico.
El binomio de esta ciudad sobresalió en la segunda etapa, con victoria incluida a bordo del Tornino 380 W, del año 1967.
El parcial del lunes fue el más demandante para las tripulaciones en el cual debieron transitar 712 km. que a velocidad de regularidad supusieron 11 horas, 31 minutos, para el vehículo de Peñalva y Quiroga, ganadores de la segunda etapa.
El recorrido, entre Villa General Belgrano (Córdoba) y San Juan capital tuvo catorce pruebas cronometradas a lo largo de dos secciones bien diferenciadas. La primera hasta Villa de Soto (Córdoba) que supuso el cruce de las Altas Cumbres de la provincia mediterránea por caminos zigzagueantes en ascenso hasta los 2.000 metros sobre nivel del mar, dejando atrás la quebrada El Condorito, con paisajes que iban de los montes verdes pasando a la paja brava amarilla y finalmente a la rocosa y desolada planicie en la zona más alta. Justo allí la coupé Ford TC del año 1937 de Romano-Pérez rompió palier trasero. El descenso a Mina Clavero permitió contemplar la inmensidad del valle de Traslasierra. Desde Villa de Soto hasta San Juan cambiaron la temperatura (de 7 a 27 grados centígrados) y los caminos, por unos llanos para cruzar la desértica zona del sur riojano con neutralización en Chepes.
El Torino encuadrado en la categoría TCC impuso su ritmo y potencia en la etapa de montaña y el triunfo le permitió subirse a lo más alto de la clasificación general entre los 108 vehículos sobrevivientes.
Así es como Peñalva-Quiroga (Tandil), campeones argentinos GPA 2018 y segundos en el GPAH 2018, consiguieron ganar su primera etapa en esta prueba y al cabo de la jornada del martes comandaban las acciones con un neto de 25 horas, 3 minutos, 4 segundos y 99 centésimas.
