Santamarina se le plantó al líder y volvió a sumar
El aurinegro igualó sin goles con Olimpo, en el San Martín. Le faltaron ideas para ser profundo, pero por momentos tuvo controlado a un encumbrado rival. Los bahienses cerraron la primera rueda con valla invicta en ocho partidos.
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Por Fernando Izquierdo, de esta Redacción
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Aunque empatar como local suele ser una ecuación que no cierra, lo de Santamarina ante Olimpo (0-0 en el San Martín) bien puede marcarse como una excepción. Por la necesidad imperiosa de los tandilenses de volver a sumar tras el durísimo cachetazo en Mar del Plata ante Alvarado y, sobre todo, por los quilates de un adversario que llegó a Tandil con su valla invicta y una campaña que rozaba la perfección en cuanto a consecución de puntos (19 sobre 21).
Es cierto que los bahienses mostraron una circulación más fluida e inquietaron con mayor asiduidad el arco rival, pero los tandilenses supieron sobrellevar el desarrollo sin verse maniatados y terminaron dejando una buena imagen, plantándose en campo antagónico, lejos de implorar por el final o conformarse con el empate.
Al local le costó una primera media hora en la que se lo vio lento, sin sorpresa en sus avances, carente de llegada por las bandas y poca actividad de Igartúa, su bastión del mediocampo. La defensa de Olimpo demostró que no en vano se mantiene imbatida en el torneo y resolvió con solvencia los envíos largos para San Martín y Romero, más pendientes de un error ajeno que nunca llegó que de imponerse en duelos desiguales a los que se veían sometidos.
La visita, con un buen Stancato y las trepadas recurrentes de Lapetina, lucía más prolija pero no tan punzante. Y cuando lo fue, estuvo Moris. El golero salvó a los suyos en una electrizante réplica bahiense -a la salida de un tiro libre en el área enfrente- que tuvo a Ibarra como asistidor y a González de encargado de finiquitar desde un ángulo sesgado.
Ya sobre la media hora, Ibarra tuvo su chance cuando, tras una notable acción colectiva, volvió a quedar de cara al arco local y falló tanto en la decisión como en la ejecución, dado que pateó mordido a manos de Moris cuando tenía terreno para seguir acercándosele.
La reanudación tras el descanso mostró un Santamarina diferente, con mayor presencia en el área rival. Los de Murúa ganaron dos veces de pelota parada, primero con Igartúa elevando el cabezazo y luego con la llegada franca de Lucero, cuyo impacto cayó justo en las manos de Lungarzo, en la más clara del local en toda la noche. Además, Romero dejó en buena posición a San Martín que, en su afán de hallar un espacio para resolver permitió que la acción se diluya, antes de cerrarse con un inofensivo derechazo de Alvarenga a manos del arquero.
El local pagó ese incremento en su agresividad con algunas insinuaciones de un Olimpo que, aprovechando espacios, no necesitó tanta elaboración para merodear el arco de Moris. La visita ganó una y otra vez las espaldas de los volantes rivales, volviéndose mucho más directa en sus ataques.
Y cuando ese adelantamiento se volvió más amenazante que nunca volvió a emerger la figura de Moris, que en una misma jugada echó hacia su izquierda el disparo de Amarilla y luego voló para mandar al córner el cabezazo a quemarropa de González.
La media hora que quedó por delante se consumió en un marco de paridad, sin mayores emociones y con la sensación de que cualquiera podría dar ese golpe que le representaría los tres puntos.
Amarilla generó el silencio en el San Martín cuando sacudió una volea apenas desviada a la salida de un tiro de esquina y, del otro lado, Romero le ganó la carrera a Hertel, que pese a quedar relegado logró incomodarlo para que intervenga Lungarzo.
Ese fue el Santamarina del epílogo: valiente y dispuesto al golpe por golpe ante el puntero de la zona, ése que por momentos exhibió cierta preminencia en el desarrollo pero lejos estuvo de ejercer la supremacía abrumadora que podía presagiarse desde la estadística previa.
Triunfos de Villa Mitre y Kimberley
Por la novena fecha del grupo 4, Villa Mitre de Bahía Blanca superó a Sol de Mayo de Viedma por 2-1. Enzo González y Thiago Pérez decretaron el triunfo local. Descontó Kevin Pereyra.
Además, Santiago Castillo anotó para Kimberley de Mar del Plata en el 1-0 sobre Círculo Deportivo, en Comandante Nicanor Otamendi.
El otro cotejo de esta zona terminó 1-1 entre Germinal de Rawson y Guillermo Brown de Puerto Madryn, con goles de Ignacio Teran y Patricio Cucchi, respectivamente.
Tuvo fecha libre Alvarado de Mar del Plata.
POSICIONES-ZONA 4
Pts. J G E P GF GF
Olimpo 20 8 6 2 0 8 0
Kimberley 13 8 3 4 1 6 4
Alvarado 12 8 3 3 2 7 4
Sol de Mayo 10 8 2 4 2 5 4
Germinal 10 8 2 4 2 5 5
Villa Mitre 9 8 2 3 3 5 5
Santamarina 8 8 1 5 2 6 7
Brown 6 8 1 3 4 8 13
Círculo Dep. 5 8 1 2 5 3 11
PRÓXIMA FECHA
Santamarina vs. Brown
Villa Mitre vs. Kimberley
Alvarado vs. Olimpo
Germinal vs. Sol de Mayo
Libre: Círculo Dep.
SANTAMARINA 0-OLIMPO 0
(7) Uriel Moris
(6) Julián Gómez
(6) Nicolás Romat
(6) Ignacio Lucero
(6) Luciano Domínguez
(5) Rodrigo Di Carlo
(6) Nicolás Igartúa
(6) Laureano Alvarenga
(6) Tadeo Marchiori
(4) Bautista San Martín
(5) Tomás Romero
Luis Murúa
Juan P. Lungarzo (6)
Cristian Chimino (5)
Leonardo Hertel (5)
Martín Ferreyra (6)
Luciano Lapetina (6)
Agustín Stancato (6)
Cristian Amarilla (5)
Diego Ramírez (6)
Enzo Coacci (6)
Cristian Ibarra (6)
Federico González (5)
Carlos Mungo
Cancha: estadio San Martín. Árbitro: Franco Morón, de General Pico (6). Cambios: en Santamarina: ST: 33’ Tomás Chávez por Romero, 37’ Franco Meza por Di Carlo y 47’ Mateo Ijurco por Marchiori. En Olimpo: ST: 10’ Omar Bellone (5) por Chimino y Tobías Fernández (5) por Stancato, y 26’ Marcelo Olivera por González y Joaquín Susvielles por Ibarra.
La figura
Uriel Moris
Ante un rival que lo exigió de manera esporádica, respondió siempre acertadamente. Determinante con un puñado de atajadas y seguro en el juego aéreo.