El día que Ezequiel le cocinó un asado a "Locomotora" Castro en su visita a Tandil
Tras conocerse la noticia del fallecimiento del histórico boxeador, un vecino de nuestra ciudad relató la experiencia de haber compartido una jornada junto al deportista en el Centro Cultural "Diego Armando Maradona".
La reciente noticia sobre el fallecimiento de Jorge "Locomotora" Castro ha generado una profunda conmoción en el mundo del deporte y en todos aquellos que tuvieron la oportunidad de conocerlo.
En el marco de un sentido homenaje, Ezequiel, un vecino de Tandil que compartió una jornada cercana con el exboxeador durante su visita a la ciudad en agosto pasado, recordó su paso por el Centro Cultural “Diego Armando Maradona”.
El testimonio fue brindado en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, donde se destacó la sencillez y la calidez humana del campeón mundial.
Ezequiel, quien frecuenta el centro cultural junto a su familia para realizar diversas actividades deportivas, fue el encargado de preparar el asado que recibió al deportista en su primera visita a Tandil.
Según relató, el encuentro fue una experiencia marcada por “la humildad de Castro”, quien “se mostró como una persona común, alejada de cualquier pretensión de estrella”, relató el vecino.
"Él era uno más de ahí. En ningún momento trató de sobresalir ni marcar nada. Fue una persona muy agradable y sencilla", recordó Ezequiel durante la entrevista radial y televisiva.
En aquella jornada, el boxeador no solo disfrutó de la comida, sino que se integró plenamente con los presentes. "Almorzó con nosotros, se tomó unos mates y compartió con los chicos. Les enseñó a vendarse y les mostró un montón de cosas", detalló el vecino.
El deportista, que recorrió gran parte del país y del extranjero a lo largo de su carrera, confesó que Tandil era una cuenta pendiente en su itinerario. "Siempre pasaba de largo y me dijo que le había quedado pendiente venir a probar las picadas", agregó el anfitrión del asado.
En cuanto al menú, el parrillero destacó que el campeón mostró un gusto particular por los productos locales. "Le encantó el asado. Comió muchísimo matambre de cerdo, aunque también le gustaba la costilla. Disfrutó mucho de la picada y del salamín con nosotros", comentó con nostalgia.
Para Ezequiel, haber tenido sentado a un campeón mundial a su lado, compartiendo la mesa y la parrilla, fue un momento de gran emoción que hoy atesora con especial cariño, especialmente por la reacción de sus hijos, quienes también participaron de las actividades.
Más allá de su trayectoria sobre el ring, el vecino resaltó el costado humano de Castro, quien dedicaba gran parte de su tiempo a realizar actividades con jóvenes y personas con menos recursos.
"Es algo que te alegra el corazón, saber que una persona que llegó a estar allí arriba del todo se puede ocupar de los que realmente tienen menos", reflexionó Ezequiel. Esta faceta solidaria fue la que dejó una huella imborrable en quienes compartieron ese día en el Centro Cultural “Diego Armando Maradona”, transformando una simple comida en un recuerdo valioso.
La noticia de su partida, a los 59 años, fue recibida con incredulidad y tristeza por parte de la familia de Ezequiel. "Tengo fotos con mis hijos, ellos comieron con él, tienen las remeras firmadas y los guantes. Cuando se enteraron, fue muy doloroso", expresó.
El relato de este vecino tandilense permite recordar a “Locomotora” Castro no solo como el gran deportista que supo ser, sino como un hombre cercano, amante de la buena mesa y comprometido con la comunidad, cuya visita a nuestra ciudad dejó una marca en quienes tuvieron el privilegio de compartir un asado con él.