El perdón en la pareja: claves para superar las crisis
La importancia de esa herramienta para la salud emocional y la posible reconstrucción de los vínculos afectivos.
La dinámica de las relaciones de pareja suele atravesar momentos de tensión donde las ofensas y los errores se vuelven protagonistas.
Ante la consulta recurrente, la licenciada en Ciencias de la Familia, Mariel Fasola, abordó en Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, la complejidad del perdón y su impacto en la estabilidad emocional de las personas.
La licenciada destacó que “el perdón es un proceso necesario, no solo por el bienestar del otro, sino fundamentalmente por la salud propia”. Además, agregó que “el rencor es como la venganza, ese veneno que se toma uno esperando que se muera el otro. En realidad, el rencor nos hace mal a nosotros, somos los primeros afectados”. La profesional enfatizó que la falta de resolución de conflictos genera un círculo vicioso que impide el crecimiento personal y vincular.
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue la distinción entre perdonar y reconciliarse. Según la especialista, “el perdón es un acto de liberación personal, pero la continuidad de la relación depende de otros factores”.
En situaciones extremas, “como el maltrato o la violencia, el perdón puede darse como un proceso de sanación individual, aunque lo más atinado sea la desvinculación definitiva para proteger la integridad de la persona”, consideró.
La falta de diálogo es, a menudo, el motor que transforma pequeñas diferencias en crisis profundas. "Muchos dicen que aguantan por los chicos o por la situación económica, y se va haciendo una bola de nieve. Faltó charla, faltó ponerse de acuerdo y faltó generosidad", señaló Fasola.
La especialista remarcó que las parejas “deben actuar como personas maduras, capaces de sentarse a reflexionar sobre qué es lo que realmente desean para su futuro compartido”.
En cuanto a las infidelidades y las crisis graves, la licenciada advirtió que estas situaciones destruyen la confianza, un pilar difícil de reconstruir. "Si la situación sigue saliendo a flote ante la mínima discusión es porque no está definitivamente resuelta. No hay un perdón real si se sigue revolviendo el pasado", afirmó.
En estos casos, la intervención de un tercero “puede facilitar un espacio seguro donde el diálogo sea respetuoso y permita llegar a un acuerdo, ya sea para intentar una reconstrucción o para finalizar el vínculo de manera saludable”.
Finalmente, Fasola subrayó que el interés de las personas por consultar sobre estos temas es un síntoma positivo. "Es bueno que llamen porque se ve que hay una voluntad de cambio", concluyó la licenciada.