Mirmidones: diez años promoviendo el deporte, los oficios y la reinserción en el penal de Barker
La asociación civil surgida en Tandil nació con el rugby como eje y hoy ofrece un proyecto integral con carpintería, herrería y contención. Juan Martín Aróztegui repasa el impacto del trabajo voluntario y el reto de inculcar la cultura del trabajo.
En el marco de una entrevista emitida por Eco TV y Tandil FM 104.1 dentro del programa Plataforma Magazine, Juan Martín Aróztegui, referente de la asociación civil Mirmidones, repasó la labor que impulsan desde hace una década en la Unidad Penal de Barker. Lo que comenzó como una propuesta deportiva centrada en el rugby se transformó con los años en un abordaje integral de capacitación y contención.
El enfoque principal de la organización es utilizar la disciplina deportiva para transmitir valores y pautas de convivencia saludables. Según detalló Aróztegui, el objetivo inicial buscó transformar la dinámica del pabellón para erradicar la violencia y el consumo de sustancias como vías de resolución de conflictos: "El deporte cumple un rol social clave; va más allá del juego, es el encuentro con el otro y la posibilidad de compartir en un entorno sano".
De la cancha a los talleres de oficio
Con el tiempo, Mirmidones amplió su alcance al entender que la reinserción requiere herramientas concretas para el afuera. Por eso, la entidad sumó talleres de teatro, espacios de reflexión y, desde hace tres años y medio, capacitación técnica en herrería y carpintería para ofrecer salidas laborales a los internos una vez cumplida su condena.
Remarcó el desafío de inculcar la cultura del trabajo en contextos donde la desocupación suele ser una constante familiar: "Intentamos dar herramientas para que el día de mañana la reinserción sea real. Quien sale lleva el estigma del encierro, y en muchos casos hablamos de jóvenes que no han visto a sus padres o abuelos trabajar".
El valor del voluntariado y el vínculo con el exterior
La estructura de Mirmidones se sostiene de forma autogestionada gracias a personas que aportan su tiempo e itinerario para viajar al establecimiento penitenciario. El equipo abarca entrenadores de rugby, talleristas de arte y referentes espirituales que acompañan a más de 80 internos alojados en el Pabellón 1.
Para muchos de los detenidos —especialmente quienes provienen del conurbano bonaerense—, los voluntarios representan el único nexo directo con la sociedad. Este acompañamiento sostenido ha dado frutos concretos: exinternos que lograron insertarse en el mercado laboral y preservan lazos de amistad con quienes los acompañaron durante el encierro.
Cómo colaborar
Para cubrir los costos de traslado y sostenimiento de los talleres, la asociación funciona bajo una estructura de socios y colaboradores. Quienes deseen sumarse al voluntariado o realizar aportes económicos pueden contactarse a través de su cuenta de Instagram: @mirmidonesrugby.