Nora Gómez recordó a René Lavand a 98 años de su nacimiento
La compañera de vida del ilusionista reveló detalles de su historia y presentó el libro "Atrapando tu ausencia".
La figura de René Lavand sigue vigente en la memoria colectiva de Tandil y del mundo del ilusionismo. En una entrevista concedida a Tandil Despierta, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, Nora Gómez, quien fue su pareja durante más de 32 años, repasó los aspectos más humanos y cotidianos del artista, al cumplirse 98 años de su natalicio. A través de su obra literaria, “Atrapando tu ausencia”, Gómez busca no solo procesar su propio duelo, sino también preservar la esencia de quien fuera un referente cultural indiscutido.
Gómez definió el proceso de escritura como una herramienta fundamental para atravesar la pérdida, no solo de René, sino también de sus padres y su hermano. Según relató, el libro comenzó a gestarse durante el aislamiento por la pandemia, permitiéndole volcar en papel los recuerdos de una vida compartida que comenzó formalmente un 30 de septiembre de 1982. Aquel primer encuentro, que inició con una invitación a colaborar en un espectáculo, derivó en una historia de amor que se consolidó a través de gestos cotidianos, como las flores que él solía dejar en el parabrisas de su vehículo mientras ella cumplía con sus labores docentes.
El hombre detrás del personaje
Al indagar sobre la personalidad del ilusionista, Nora Gómez fue enfática al señalar que no existía una distancia abismal entre el artista y el hombre privado. "René era René en todos lados", aseguró. No obstante, reconoció que en la intimidad del hogar, Lavand mostraba una faceta más cariñosa que la que el público solía ver sobre el escenario. Esta convivencia, lejos de ser sencilla, estuvo marcada por las particularidades de un hombre obsesivo con el orden, los horarios y el trabajo.
La disciplina era, para Lavand, el pilar fundamental de su arte. Gómez recordó cómo el ilusionista enfrentaba momentos de frustración cuando sentía que su técnica flaqueaba, una situación que lo llevaba a redoblar esfuerzos hasta alcanzar la perfección. "El genio puede existir, pero si no trabaja, no sirve de nada", solía repetir el artista, una máxima que guio su carrera y que, según su compañera, fue el motor que le permitió superar cualquier obstáculo técnico.
La convivencia, por su parte, fue un aprendizaje mutuo. Nora Gómez destacó que, a pesar de las diferencias de ritmo impuestas por sus respectivas profesiones, lograron construir un espacio de respeto por la independencia del otro. "La convivencia es un trabajo. Cuando uno quiere convivir con alguien, cuando ama de verdad a alguien, tiene que hacer lo posible por llevarlo adelante", reflexionó durante la entrevista, subrayando que el amor fue el eje que sostuvo la relación durante más de tres décadas.
La magia como forma de vida
Más allá de sus trucos de cartas, Gómez describió a René como una persona que poseía una "magia propia" que se manifestaba en su mirada, su voz y sus silencios. Para el ilusionista, el público era una entidad sagrada. En este sentido, la mirada de Nora, como docente, resultaba valiosa para él, ya que buscaba entender cómo su propuesta artística era percibida desde el lugar del espectador. Esta búsqueda constante de conexión con la audiencia fue, según Gómez, lo que permitió que su arte trascendiera fronteras y llegara a escenarios internacionales de gran prestigio.
El vínculo con la ciudad de Tandil también fue un aspecto central en la charla. A pesar de su fama, mantenía una vida sencilla, caracterizada por sus caminatas, sus cafés diarios y la apertura para conversar con los vecinos. "Tandil fue al mundo con René", afirmó Nora Gómez, destacando cómo la figura del mago sigue siendo un punto de referencia para quienes visitan su antigua casa, buscando conectar con la historia del artista.
Hacia el final de su vida, el apoyo de su entorno fue vital. Gómez recordó con especial gratitud la intervención del intendente Miguel Lunghi, quien fue clave para convencer a Lavand de internarse cuando su salud se deterioró. Según relató, el ilusionista conservó su dignidad hasta el último momento, manteniendo intacta esa esencia que lo hizo único.
Hoy, a través de “Atrapando tu ausencia”, Nora Gómez no solo rinde homenaje a su compañero, sino que también ofrece un testimonio sobre el amor y la memoria. Al ser consultada sobre si pudo expresar todo lo que sentía, confesó con honestidad: "Tal vez veo que lo amé mucho más de lo que le dije que lo amaba". Sin embargo, cerró la entrevista con la certeza de un vínculo profundo: "Nos teníamos mucho amor".