Tras el rescate de dos turistas en las sierras: ¿cuáles son los lugares permitidos para caminar?
El entrenador Omar Reynoso advirtió sobre los riesgos de ingresar a zonas privadas y la importancia de respetar los senderos habilitados para evitar accidentes y situaciones de peligro.
La problemática del acceso a las sierras en Tandil volvió a ponerse en el centro del debate tras un reciente operativo de rescate de dos turistas que se habían desorientado en terrenos no autorizados.
En diálogo con Plataforma Magazine, programa que se emite por Eco TV y Tandil FM 104.1, el entrenador Omar Reynoso analizó la situación y enfatizó la necesidad de que tanto residentes como visitantes tomen mayores precauciones al momento de realizar actividades al aire libre.
El especialista señaló que “uno de los inconvenientes principales radica en la desinformación que circula en las redes sociales, donde se promocionan videos de lugares que son, en su totalidad, propiedad privada”, destacó.
"El turista viene y quiere conocer esos sitios sin saber que no están habilitados para el acceso público", explicó Reynoso. Esta tendencia provoca que “cientos de personas ignoren los carteles de advertencia y crucen alambrados, exponiéndose a riesgos innecesarios como la presencia de fauna peligrosa o la pérdida de orientación en terrenos complejos”, describió.
Durante la entrevista, se destacó que la gran mayoría de las sierras en Tandil son de propiedad privada. Si bien existen senderos señalizados y circuitos públicos, como el Paseo de los Pioneros, Sendero de las Ánimas o sectores específicos del Dique, la falta de una delimitación clara en otros puntos críticos fomenta el ingreso indebido.
"El ser humano busca senderos nuevos sin tener idea de que puede encontrarse con una yarará o estar invadiendo un hábitat natural", advirtió el entrenador, haciendo hincapié en la importancia de mantenerse siempre dentro de los recorridos oficiales.
Otro punto fundamental abordado fue la falta de señalización adecuada y la ausencia de una figura de control permanente. Reynoso propuso la implementación de un cuerpo de "guardasierras" que pueda orientar a los visitantes, informar sobre los lugares permitidos y prevenir el ingreso a zonas peligrosas.
"La solución es prevenir. Necesitamos gente que le diga al turista que por allí no se puede pasar y le sugiera otros paseos habilitados", sostuvo el entrevistado, quien además recordó que en las competencias deportivas “se gestionan permisos especiales, seguros de responsabilidad civil y autorizaciones específicas que no se aplican al turismo recreativo informal”.
La desorientación es un factor de riesgo constante, especialmente cuando los visitantes se quedan sin señal de telefonía móvil o batería en sus dispositivos GPS.
Reynoso relató experiencias personales donde tuvo que asistir a personas perdidas que, atraídas por la vista desde sus alojamientos, decidieron aventurarse en las sierras sin conocimiento del terreno.
"Se esguinzan, cae la noche, baja la temperatura y no saben cómo volver", detalló, subrayando que “la prevención es la única herramienta eficaz para evitar desenlaces graves en estos entornos naturales”.
Desde la Dirección de Turismo se trabaja en la comunicación hacia los prestadores hoteleros y gastronómicos para que informen a los turistas sobre los sitios prohibidos, como la zona de La cascada o las cavas de Cerro Leones, donde el acceso está restringido.
Sin embargo, la afluencia de personas durante los fines de semana sigue siendo un desafío. La recomendación es clara: consultar siempre en las oficinas oficiales de turismo antes de emprender cualquier caminata y respetar estrictamente la cartelería existente para preservar tanto la seguridad personal como el medio ambiente serrano.
En conclusión, el llamado a la responsabilidad es compartido por expertos y autoridades. La belleza natural de Tandil requiere un compromiso colectivo para que el disfrute de las sierras no se transforme en una emergencia.
Respetar la propiedad privada, seguir los senderos marcados y buscar asesoramiento profesional son los pilares fundamentales para que la experiencia de recorrer los paisajes locales sea segura y positiva para todos los visitantes que eligen la ciudad para sus momentos de esparcimiento y contacto con la naturaleza.