Acuerdo Mercosur-Unión Europea: el sector agropecuario local mantiene una “expectativa interesante” por la apertura de mercados
El presidente de la Sociedad Rural de Tandil, Alcides Fortunato, analizó el impacto del histórico tratado comercial y destacó las oportunidades para los productores regionales. El dirigente resaltó que, si bien el proceso de ratificación será complejo y demandará tiempo, el convenio representa una ventana estratégica para la exportación de productos con valor agregado y la captación de inversiones.
:format(webp):quality(40)/https://cdn.eleco.com.ar/media/2021/02/fortunato-alcides-12-4-2018-9.jpg)
La firma del convenio de libre comercio entre el Mercosur y la Unión Europea generó un fuerte impacto en los diversos sectores productivos de la región, abriendo un abanico de posibilidades pero también de desafíos logísticos y normativos. Alcides Fortunato, presidente de la Sociedad Rural de Tandil, participó de una entrevista en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, donde compartió la visión del sector agropecuario local ante este nuevo escenario internacional.
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante la charla, el dirigente agropecuario calificó la noticia como una "oportunidad de ampliación de un mercado" fundamental para la economía nacional. Fortunato, quien además de su rol gremial posee una trayectoria como abogado y docente de derecho constitucional, explicó que el acceso a los 27 estados que integran el bloque europeo permitiría alcanzar a unos 700 millones de consumidores potenciales, lo que representa aproximadamente el cinco por ciento de la población mundial.
Desde la Sociedad Rural de Tandil y entidades superiores como la Confederación de Asociaciones Rurales de Buenos Aires y La Pampa (Carbap), se siguió de cerca el avance de las negociaciones que se extendieron por más de 25 años. Para el dirigente, el acuerdo implica una ventaja competitiva inmediata: "Al inicio, nada más el 70 por ciento de los productos que elabora el campo entrarían ya sin aranceles", precisó, mientras que otro 14 por ciento lo haría de forma gradual y el resto con aranceles reducidos.
Desafíos de competitividad y estándares internacionales
Sin embargo, el optimismo se matizó con la necesidad de realizar ajustes internos para estar a la altura de las exigencias europeas. Fortunato advirtió que el tratado obliga a los productores a ser más competitivos, ya que se ingresará a un mercado con estándares de producción muy específicos y elevados. "Ahí es donde surge la duda de si todos pueden cumplirlos, porque entramos con normas de calidad y de sostenibilidad que la Unión Europea exige a rajatabla", puntualizó.
El intercambio comercial no se limitará únicamente a las materias primas. El presidente de la entidad ruralista señaló que para el bloque europeo el convenio resulta atractivo por la exportación de productos industriales, servicios y la posibilidad de participar en licitaciones de infraestructura. Asimismo, destacó el interés estratégico de Europa en minerales críticos presentes en la región, como el litio, el grafito y el níquel, que son esenciales para la transición energética del viejo continente.
Un proceso de ratificación con obstáculos políticos
A pesar de la firma del tratado en Asunción, el camino hacia su plena vigencia todavía debe sortear varias etapas legales y políticas. Fortunato detalló que, tras la firma de los poderes ejecutivos, cada congreso nacional debe ratificar el texto. En el caso argentino, el presidente Javier Milei ya manifestó su intención de enviar el proyecto al Congreso Nacional para su tratamiento en sesiones extraordinarias antes del mes de marzo.
La situación en el continente europeo es más compleja debido a la resistencia de sectores agrícolas en países como Francia y Polonia, quienes denuncian una supuesta "competencia desleal" por parte del Mercosur. Esta oposición se tradujo recientemente en una decisión del Parlamento Europeo de derivar el acuerdo a la justicia comunitaria para revisar si se adecua a todas las normativas de base del bloque.
El horizonte temporal de la implementación
Ante la posibilidad de una puesta en marcha provisional en el corto plazo, Fortunato se mostró cauto pero expectante. Explicó que la revisión del tribunal europeo podría demorar entre uno y dos años, sumado al tiempo que requiera la aprobación de cada parlamento local. No obstante, subrayó que el inicio de este proceso ya es un paso adelante para el campo tandilense.
"Se destraba algo que lleva 25 años de gestión", recordó el titular de la Sociedad Rural de Tandil. En su visión, para ciudades como Tandil, que cuentan con una producción agroindustrial consolidada, el acuerdo es una herramienta clave para fomentar el ingreso de divisas y la prosperidad económica, siempre que se mantengan las cláusulas de salvaguarda que protegen a las economías locales en caso de asimetrías extremas.