Alerta en el Taller Protegido de Tandil por la baja en materiales reciclables
Elisa Gutiérrez solicitó a vecinos separar residuos para fortalecer la inclusión laboral y el cuidado del ambiente.
La disminución del material reciclable encendió una señal de alerta en el Taller Protegido de Tandil. Durante su participación en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, Elisa Gutiérrez, representante de la institución, explicó que la falta de plásticos afecta los ingresos y el funcionamiento de la planta compactadora.
Según detalló la referente, la entidad suele completar un vagón mensual de material compactado para comercializar en Buenos Aires. Sin embargo, durante septiembre no lograron reunir la cantidad necesaria y recién en octubre pudieron concretar el envío. Esta demora repercute en los recursos económicos que sostienen parte de la actividad.
Con más de 40 años de trayectoria en Tandil, el Taller Protegido brinda contención y oportunidades de trabajo a 66 personas con discapacidad y adultos mayores, que concurren de lunes a viernes de 8 a 14.
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El reciclado es una de sus principales actividades, aunque no la única. En su sede ubicada en 25 de Mayo 339, la institución también cuenta con un vivero, un taller de velas, una cocina donde elaboran dulces, pickles y panificados, además de espacios de pintura y costura. Los productos se venden en un salón propio y mediante la tradicional venta domiciliaria.
La importancia de separar los residuos
Al referirse a las causas de la decrecimiento del material recibido, Gutiérrez señaló que la caída del consumo podría influir, aunque también advirtió sobre la falta de conciencia ambiental. “La realidad es que yo ando siempre juntando lo que veo en los cordones, porque además eso puede perjudicar un montón de cuestiones, como tapar los desagües”, expresó.
La representante remarcó que el reciclaje representa tanto una fuente de ingresos como una contribución al cuidado del ambiente. En ese sentido, pidió a la comunidad separar los residuos en origen y evitar que los plásticos terminen en la vía pública.
En cuanto a los materiales que reciben, explicó que trabajan con distintos tipos de envases plásticos, aunque algunos, como los potes de yogur y otros recipientes de plástico duro o quebradizo, no tienen valor comercial para el proceso que realizan. También recuperan frascos de mermelada y botellas de tomate para utilizarlos en la producción propia.
Los vecinos pueden acercar materiales a la sede de 25 de Mayo 339 o a las estaciones de Puntos Limpios. Además, la institución mantiene un vínculo de colaboración con otras organizaciones, como el MTE, para la gestión de cartones y latas.
Una iniciativa que puede fortalecer la recolección
Gutiérrez valoró la prueba piloto de recolección diferenciada implementada con comercios del centro de Tandil y consideró que representa un avance para mejorar la recuperación de materiales. “Me parece que es un buen paso”, sostuvo.
También explicó que un bolsón de plástico puede convertirse en un fardo de aproximadamente 25 kilos, equivalente a unas 500 botellas, lo que permite dimensionar el aporte que puede realizar cada vecino o comercio.
Para la referente, estas iniciativas ayudan a optimizar la recolección y tienen un efecto directo en la actividad de los trabajadores del Taller Protegido.
Dónde colaborar con el Taller Protegido
La sede de 25 de Mayo 339 permanece abierta de lunes a viernes, de 8 a 14, y los sábados, de 10 a 13. Allí se pueden acercar materiales reciclables y comprar los productos elaborados por la institución.
En la planta de compactación, ubicada en Aeronáutica Argentina y Chapaleofú, también funciona un pequeño kiosco con productos de los operarios, destinado especialmente a los vecinos de Villa Aguirre.
La venta domiciliaria, a cargo de trabajadores reconocibles por sus camperas coloradas, continúa siendo otra vía importante para comercializar lo producido y difundir la tarea de la entidad.
“Si vos tenés una pequeña conciencia podés ayudar en un montón de fines”, afirmó Elisa Gutiérrez, quien recomendó aplastar las botellas antes de entregarlas para facilitar su compactación.
La representante agradeció el espacio para dar a conocer la situación y reiteró la invitación a colaborar. Con el aporte de los vecinos y una mayor separación de residuos, el Taller Protegido busca recuperar el ritmo de trabajo y sostener las oportunidades laborales de sus 66 integrantes.