Marcelo Herbón relató el violento robo a su comercio de 14 de Julio y Machado: "Te sentís un poco desprotegido"
El propietario de un local de insumos de sonido e iluminación detalló el ataque sufrido durante la madrugada del lunes pasado, cuando dos delincuentes en moto violentaron una puerta de blindex y huyeron con equipamiento técnico. En medio de la impotencia, el vecino advirtió sobre el crecimiento de la delincuencia en la zona y la escasez de patrullaje policial en horario nocturno.
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El hecho se registró aproximadamente a las cuatro de la mañana, en un local comercial ubicado en la intersección de 14 de Julio y Machado, dedicado a la venta de insumos para sonido, iluminación y pantallas LED. Marcelo Herbón, titular del establecimiento, brindó detalles de lo ocurrido en diálogo con La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1. El damnificado, quien reside en la planta alta del comercio, relató que fue despertado por los fuertes ruidos provenientes de la calle.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailHerbón describió una secuencia cargada de violencia y rapidez que quedó registrada en las cámaras de seguridad. Según su testimonio, escuchó los golpes y la activación inmediata de la alarma, lo que le permitió reaccionar y asomarse por la ventana. En ese instante, pudo observar a dos personas a bordo de una motocicleta estacionada frente a su puerta.
Los delincuentes arremetieron a patadas contra el acceso principal hasta que lograron vencer la resistencia de la cerradura. "Empezaron a las patadas en la puerta, que es de blindex. Se bajó el de la moto, tomó carrera, le dio una tremenda patada y ahí volaron los pedazos de la cerradura", explicó Herbón con amargura. La impunidad con la que actuaron los malvivientes, a pesar del sonido de la sirena, fue uno de los puntos que más afectó al comerciante.
Una vez que lograron ingresar, los sujetos se dirigieron a sectores específicos del local. La acción duró pocos segundos, pero fue suficiente para que se alzaran con elementos de un alto valor económico y de uso técnico muy específico, lo que dificulta su colocación en el mercado informal, aunque no anula el perjuicio para el propietario del negocio.
Un botín de alto costo y uso profesional
Entre los elementos sustraídos, Herbón destacó un cabezal móvil, un equipo de iluminación profesional utilizado habitualmente en discotecas o eventos de gran escala. El propietario señaló que estos aparatos suelen trabajar en grupos de cuatro, seis u ocho unidades, por lo que llevarse solo uno resulta extraño desde el punto de vista de la utilidad, aunque representa una pérdida importante de capital.
Asimismo, los delincuentes se llevaron cajas que contenían placas receptoras para pantallas LED y fuentes de alimentación. Herbón aclaró que se trata de productos "caros", similares a una placa de computadora, con un uso extremadamente específico. "Tienen un valor económico alto pero un uso técnico muy particular; nosotros mismos hacemos reparaciones con esos repuestos", comentó.
Además del equipamiento de última generación, los intrusos sustrajeron una computadora antigua que se encontraba en el sector de la oficina. Al respecto, el damnificado mencionó las dificultades administrativas que implica este tipo de robos, ya que debe rastrear facturas y documentación de años anteriores para poder realizar los reclamos pertinentes ante el seguro.
La indignación de Herbón radica no solo en la pérdida material, sino en la vulnerabilidad del sistema de seguridad privada frente a delincuentes que ya conocen los tiempos de respuesta. A pesar de que la alarma no tuvo retardo y sonó de inmediato, los malvivientes no desistieron de su objetivo y completaron la maniobra en cuestión de instantes antes de huir en la moto.
Preocupación por el crecimiento delictivo en la zona
El comerciante, que reside y trabaja en esa esquina desde hace años, expresó su malestar por lo que percibe como un cambio en la fisonomía de la seguridad en Tandil. Herbón manifestó que, tras el robo, permaneció despierto y pudo observar un "desierto" absoluto en las calles, sin presencia de patrullajes preventivos durante las horas críticas de la madrugada.
En la Comisaría, al momento de radicar la denuncia, le comentaron que la ciudad creció significativamente y que existe una marcada falta de patrulleros para cubrir todas las zonas. "Antes era más común ver pasar un móvil, no importa la hora. Ahora me quedé levantado mirando y no pasó nadie; te sentís un poco desprotegido", reflexionó el vecino.
Herbón también se refirió a la problemática recurrente de la zona, donde ya ha facilitado grabaciones de sus cámaras a la Policía en otras oportunidades debido a robos en complejos de departamentos cercanos. Mencionó que el robo de motocicletas y los arrebatos se han vuelto moneda corriente en el barrio, afectando la tranquilidad de los habitantes de un sector que solía ser más calmo.
Finalmente, el damnificado cargó contra el funcionamiento del sistema judicial, haciendo eco de una queja frecuente entre las víctimas de ilícitos. Sostuvo que existe una sensación de impunidad debido a la rapidez con la que los delincuentes recuperan la libertad. "El fiscal los agarra y los manda para la casa. Hasta que no cambie eso, es como que los estamos promoviendo", concluyó Herbón, visiblemente afectado por la invasión a su propiedad y el daño económico sufrido.