Olavarría tras el temporal: cayeron 150 milímetros en dos horas y la ciudad recupera la normalidad
La periodista Fernanda Álvarez detalló el impacto de las intensas precipitaciones que afectaron al partido vecino durante el fin de semana, destacando que, pese a la magnitud del fenómeno y las complicaciones en la localidad de Recalde, no se registraron evacuados en el casco urbano y la actividad es habitual.
El pasado fin de semana, la ciudad de Olavarría se vio sorprendida por un fenómeno meteorológico de extrema intensidad que descargó una enorme cantidad de agua en un periodo de tiempo muy breve. Para conocer de primera mano la situación actual y el alcance de los daños, La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, dialogó con la periodista Fernanda Álvarez, integrante de la agencia de comunicación de la Facultad de Ciencias Sociales de la Unicen y trabajadora de la FM 107.1.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailDurante la entrevista, Álvarez explicó que el evento climático se caracterizó por la descarga de 150 milímetros de lluvia en apenas dos horas durante la madrugada del domingo. "Lo que pasó en Olavarría es que llovió en una hora 90 milímetros y otros 60 en la siguiente hora", precisó la profesional, señalando que la velocidad del fenómeno impidió que las bocas de tormenta dieran abasto, provocando anegamientos repentinos en diversas arterias de la ciudad.
El impacto en los barrios y la zona rural
A diferencia de otros eventos climáticos recientes, esta vez el factor determinante fue exclusivamente el agua. Según relató la periodista, el líquido no solo inundó calles, sino que filtró en las viviendas por techos y ventanas debido a la presión y el volumen de la caída. "Hubo barrios que tuvieron agua durante unas cuantas horas hasta que logró filtrarse", comentó, aunque llevó tranquilidad al confirmar que, una vez que cesó la lluvia, el escurrimiento fue eficiente en la mayor parte del casco urbano.
Sin embargo, la situación más compleja se trasladó a las zonas rurales del partido. La localidad de Recalde fue identificada como la más afectada por el temporal. "En Recalde cayeron un poco más de 200 milímetros", detalló Álvarez. Esta situación generó complicaciones en los accesos al pueblo debido al avance del agua desde las zonas altas. A pesar de que a las seis de la mañana el ingreso era posible, el panorama cambió con el correr de las horas por el crecimiento del caudal hídrico en los campos circundantes.
En cuanto a la asistencia social, la Municipalidad de Olavarría, a través de su área de desarrollo social, desplegó un operativo para asistir a las familias damnificadas. Según la información proporcionada, se entregaron colchones y elementos de limpieza en los sectores donde el agua ingresó a los domicilios. "No hubo familias evacuadas en la ciudad, solo una familia evacuada en la localidad de Recalde", subrayó la entrevistada, diferenciando este episodio de catástrofes mayores.
El estado del arroyo Tapalqué y la comparación con 2023
Uno de los puntos de mayor atención para los olavarrienses es el comportamiento del arroyo Tapalqué, curso de agua que atraviesa la ciudad. Álvarez aclaró que, afortunadamente, el arroyo no se desbordó en el casco urbano, aunque se mantiene el monitoreo constante. "No está desbordado. Sí sabemos que está creciendo en algunas localidades que tiene el partido porque viene más agua desde arriba y es muy probable que crezca el caudal, pero está lejos del peligro de desborde", aseguró.
La memoria colectiva de la ciudad aún guarda las imágenes del temporal de diciembre de 2023, que guardó similitudes con el trágico evento de Bahía Blanca. No obstante, la periodista marcó una distinción fundamental: en esta ocasión no hubo viento. "En diciembre sí hubo grandes destrozos porque hubo árboles arrancados de cuajo. Esto fue estrictamente lluvia", explicó, desestimando algunas versiones de medios nacionales que hablaban de una situación de catástrofe total o rutas cortadas.
Normalidad y prevención ciudadana
Al ser consultada sobre el funcionamiento de las instituciones, Álvarez fue categórica al afirmar que la ciudad ha recuperado su ritmo habitual. "La actividad es completamente normal. Todo el mundo está trabajando, el comercio abierto, las oficinas públicas abiertas y los bancos sin ningún problema", describió. Incluso confirmó que hay clases en todos los niveles, a pesar de las condiciones de humedad extrema que persisten en la región, con registros que alcanzaron el 97 por ciento.
La periodista también reflexionó sobre la importancia de las alertas tempranas emitidas por el Servicio Meteorológico Nacional y la Dirección de Defensa Civil. Tras la experiencia de 2023, la comunidad y el municipio han extremado los cuidados ante las alertas amarillas o naranjas. "Estamos todo el tiempo con eso y te recomiendan no salir o no sacar la basura. Ya después queda a cargo de la responsabilidad ciudadana", manifestó.
Finalmente, Álvarez destacó que, si bien siempre existen reclamos por obras de infraestructura, la magnitud de la lluvia en tan corto tiempo representa un desafío para cualquier sistema urbano. "Mucha lluvia en poco tiempo complica a todo el mundo. Desde el municipio enfatizan que se hacen las obras y que por eso a la mañana del domingo estaba todo controlado", concluyó, resaltando que lo más importante fue la ausencia de víctimas humanas y que los daños materiales están siendo atendidos por las autoridades locales.