Vecino de Tandil denuncia inacción ante la venta de drogas y amenazas
Alejandro Fernández, vecino de Maritorena al 86, denunció venta de drogas, amenazas y falta de respuestas judiciales.
La inseguridad en un sector de la calle Maritorena ha alcanzado niveles críticos, según denunció el comerciante Alejandro Fernández en el programa La Mañana (El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1). El vecino describió un escenario de desprotección marcado por la venta de drogas y los robos frecuentes, a pesar de las reiteradas denuncias ante las autoridades.
Explicó que el conflicto se agravó tras un allanamiento en el domicilio señalado, donde los vecinos presenciaron cómo se retiraban elementos del lugar antes del operativo policial. "Cuando vinieron a hacer el allanamiento, no había nada. El muchacho se fue detenido, pero esto nos llevó a pedir las cámaras del centro de monitoreo, creyendo en la inocencia del sistema", relató.
La burocracia como barrera
El comerciante cuestionó el funcionamiento de la videovigilancia local y la respuesta de la fiscalía. Según constató, las imágenes se borran automáticamente a los 30 días, plazo insuficiente para investigaciones de narcotráfico. "Un proceso de identificación de venta de drogas no lleva menos de tres a seis meses. ¿Cómo pide entonces las cámaras un ciudadano para corroborar lo que denunció?", cuestionó.
Al intentar acceder a las grabaciones, se topó con un laberinto burocrático que terminó exponiéndolo. "Quedé expuesto ante la policía y los delincuentes. Me robaron varias veces esta última semana", afirmó, agregando que recibió amenazas de incendio contra su local.
El impacto en la comunidad
De un grupo inicial de 60 vecinos que buscaban soluciones, hoy muy pocos sostienen el reclamo. "Supongo que será por temor o falta de compromiso. Hice lo que me pidió la justicia, pero quedé solo", lamentó Alejandro Fernández, quien también criticó la ineficacia de los patrullajes nocturnos y el escaso personal en las dependencias judiciales.
Asimismo, exigió mayor compromiso político al intendente ante un problema que arrastra años en el barrio. "Si me pasa algo, ya sabemos por qué fue: por denunciar y hacer lo que corresponde. Y no me cuida nadie", sentenció.
Como cierre, instó a la c
omunidad a utilizar las denuncias anónimas al 911: "Si todos los oyentes llaman, saturaríamos el sistema y demostraríamos que hay mucha más venta de droga de la que se reconoce. Nos tenemos que comprometer todos", concluyó, señalando que la visibilización mediática es hoy su único resguardo.