Conflicto en el Hospital: denuncian precarización en la guardia médica
El gremio defiende a los médicos afectados por la reestructuración. Los de planta se verán recargados por la demanda.
Mientras avanza la reestructuración del Servicio de Emergencias del Hospital Santamarina, el Sindicato de Trabajadores Municipales de Tandil (SISP) reiteró el malestar por la medida y advirtió por la “precarización laboral” de los siete médicos desplazados que se habían incorporado desde 2019 en adelante como contratados. En paralelo, señaló que también defiende a los profesionales de planta que se verán sobrecargados en sus tareas a partir del nuevo esquema dispuesto por la Dirección Médica y la Presidencia del SISP.
“La medida avanza. Acá los que están sosteniendo el reclamo son los compañeros que tienen estabilidad, los de planta. Lo hacen en defensa y solidaridad con aquellos que han quedado afuera, pero también lo hacen en defensa propia porque va a recargar el trabajo sobre su propio horario de prestación”, aseguró el secretario gremial David Marconi, en diálogo con “La mañana de El Eco” (104.1 Tandil FM y El Eco Streamig).
En cuanto al desarrollo de la protesta, indicó que “por el momento hemos hecho los reclamos formales que corresponden” frente a “todos los incumplimientos que con esta medida se están llevando adelante”.
En tanto, aclaró que “no discutimos ningún criterio médico, ninguna resolución desde lo técnico profesional, estamos discutiendo la cuestión de la estabilidad de los compañeros y de cómo va a repercutir en los propios trabajadores y a empeorar sus condiciones de trabajo”.
Hasta el momento, desde el sindicato mantuvieron algunos contactos con las autoridades de salud, como así también algunos de los médicos dialogaron con directivos del Hospital. Sin embargo, Marconi fue cauto sobre la posibilidad de que la protesta escale de debido a que se trata de un área crítica: “Sabemos que cualquier tipo de medida que se tome no solo es difícil, somos muy cuidadosos”.
Los cuestionamientos
Al detallar los motivos del rechazo a la reestructuración de la Guardia, Marconi explicó que “nosotros la cuestionamos lisa y llanamente por el Convenio Colectivo de Trabajo, la Ley de Negociaciones Paritarias, que es carga pública y de obligación de cumplimiento por parte del Ejecutivo”.
Y detalló que el Convenio Colectivo de Trabajo, firmado con el Ejecutivo en 2019, “incluye a todos los trabajadores municipales del partido de Tandil. Obviamente, también incluye a los trabajadores médicos”.
Fundamentó que a partir del marco legal de ambas normativas, “hay facultades que tiene el empleador y hay cuestiones que son de negociación” y refirió que “hay cuatro o cinco puntos de temas generales que son de tratamiento obligatorio, y hay dos o tres temas que son facultades del Ejecutivo y no se discuten”.
En principio, citó que el artículo 14 bis de la Constitución Nacional “nos da a los trabajadores públicos la estabilidad que tiene que ver con que tengamos previsibilidad cada uno en nuestras funciones dentro del Estado, independientemente de los vientos políticos, de quién sea el que administre o gobierne en cualquiera de los tres poderes”.
En ese sentido, agregó que como ley provincial, el Convenio Colectivo “consagra la estabilidad del trabajo”.
En tanto, argumentó que “acá no estamos discutiendo cuestiones médicas, no critico un diagnóstico o un criterio médico de intervención. Por ahí al director médico del Santamarina se le escapa porque no participa formalmente y habitualmente de las negociaciones o no es miembro paritario, aunque tendría que saberlo, acá lo que estamos discutiendo no es la implicancia médica sino qué afectación hay o no al derecho de los trabajadores”.
“Los deja sin trabajo”
En primer lugar, cuestionó que “hay trabajadores hoy sobre los que el Municipio interviene, que modifica las condiciones de trabajo o directamente los deja sin trabajo, y lo que no hay en el origen es la estabilidad”.
Admitió que el Ejecutivo puede contratar reemplazantes o personal temporario, “pero se especifica bien cuáles son las reglas para ese trabajo que no tiene estabilidad, le pone límites, tiempos, un contrato escrito, las condiciones; todo esto no se dio en estos casos”.
Marconi sostuvo que “debe cumplirse todo” y precisó que al contratar a un trabajador para un reemplazo o refuerzo o una tarea estacional, debe establecerlo en un contrato con las características que corresponde que no se hizo en estos casos.
El dirigente sindical informó que “algunos trabajadores que han quedado sin ningún tipo de prestación al día de hoy están desde 2019, nos encontramos algún caso; 2021, 2024, 2025, que ya a esta altura de 2026 deberían tener estabilidad, que en el caso nuestro se da al año. Eso permitió que estos trabajadores que no tienen estabilidad, decida el Municipio, unilateralmente, no seguir sus contratos, no seguir contando con su prestación”.
En paralelo, alertó que “la consecuencia es que haya menos médicos en la Guardia” y trasladó la preocupación por la atención, que “no se verá afectada en tanto y en cuanto los profesionales que trabajan en la Guardia, todos y cada uno de ellos lo hacen con el mayor profesionalismo y responsabilidad, van a verse recargados para que esto no suceda”.
“Es una trampa”
Marconi desmintió que la tarea no se va a resentir como había declarado el doctor Guillermo Pizzorno. “El director médico, como la presidenta del Sistema Integrado de Salud, envían el viernes, por mensaje de WhatsApp a través del jefe de la Guardia, una nueva reestructuración, una decisión tomada, aparte desprolija no sólo la comunicación sino la redacción, donde no tiene ni siquiera una fecha establecida de cuándo se empieza a realizar”, reflejó.
Marconi sumó que “son siete cargos, siete trabajadores médicos, que quedan sin horas, directamente” y apuntó el caso de una profesional que desde 2019 cubre el mismo día y las mismas horas, “eso no es reemplazante, no es temporario”, al tiempo que negó que se los vaya a reincorporar en otro servicio.
Por ese motivo, puso en duda el concepto de que no hubo despidos, partiendo de la base de que “nunca tuvieron la estabilidad, es una trampa” y aseveró que “no es privativo de los trabajadores profesionales médicos de la guardia clínica, nos sucede en otras áreas del Municipio con otros profesionales”.
Y definió: “Es precarización laboral lisa y llana. Esa precarización es la que permite que avance y diga ‘yo no te dejo sin trabajo, yo te contraté para reemplazar’” en una situación que se extendió por años y añadió que “hay tanta desprolijidad que en algunos casos nunca firmaron un contrato”.
Marconi reafirmó que a los médicos desplazados “les corresponden los mismos derechos y deberes que a un trabajador de planta. Incluso, en la planta temporaria, un reemplazante, mal llamado franquero como dijo el director porque no es el caso, si un agente incumple, el propio Convenio establece la sanción para eso y la protección del trabajador”.
Dolor por la “descalificación”
En cuanto a la negociación, señaló que “en el medio, sucedieron muchas cosas en estos tres días, esto evoluciona rápidamente” y apuntó que “algo que nos dolió muchísimo y obviamente, también a los compañeros médicos, fue la descalificación de trabajadores dejándolos en el aire en cuanto a su calificación para estar al frente de una guardia, lo que habla muy mal de él como director”.
Y en referencia a Guillermo Pizzorno, marcó que “debería saber que en los 340 artículos que tiene nuestro Convenio Colectivo de Trabajo, hay más de cien artículos de un régimen disciplinario que establece qué es lo que debe suceder si un trabajador no cumple con su trabajo”.
En la misma línea, resaltó que “uno no puede alegremente cuestionar la tarea de los trabajadores en general, o decir que parte de la decisión fue tomada porque no tuvieron estabilidad porque cuestionaban si trabajan bien, si eran perspicaces o menos perspicaces, si estaban preparados o no. Le cubrieron guardias horas enteras, días y años enteros y lo hicieron de la mejor manera. Si hubiera algún cuestionamiento, hay un procedimiento disciplinario; si hubiera un cuestionamiento, no puede pasar más de un año. Tiene que haber evaluaciones periódicas de trabajo”.
En cuanto a los cambios en el área, Marconi aclaró que “es normal y habitual” que se produzcan reestructuraciones y que las partes se sienten a trabajar, y es “uno de los puntos centrales, obligatoriamente” que el gremio se siente en esa mesa.
Como representante gremial, marcó que la reforma del esquema de atención afectó a los trabajadores desde el punto de vista moral y también desde el principio de unidad familiar, ya que tuvieron que reacomodar sus horarios y compatibilizar con otros empleos.
A contramano del crecimiento de la demanda por la crisis
Por otra parte, David Marconi ató el crecimiento de la demanda de atenciones a la crisis económica que llevó a que muchas personas perdieran cobertura en salud y a que muchas consultas se hagan en horario vespertino o nocturno cuando el paciente puede acercarse al Hospital después de trabajar.
“Nuestra ciudad tiene una característica: el acceso a la salud privada es complejo, desde el costo, las coberturas de las obras sociales”, dijo y reconoció que “recurrimos a la excelentísima atención del Sistema Integrado de Salud Pública”.
Por ese motivo, ratificó que “es real que ha crecido la demanda, que se ha aumentado la cantidad de profesionales que trabajan y demás, como es real que hace un año y medio la presidenta del SISP salió en varios medios explicando esto, y que esta medida va en contra de eso porque no ha mejorado la situación económica en nuestra ciudad”.