Edad biológica vs. cronológica: por qué los hábitos definen cómo envejecemos
En una nueva columna de bienestar en el programa La Mañana, que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, la especialista Enriqueta Bottini analizó las diferencias entre la edad cronológica, física y biológica, advirtiendo que los hábitos actuales están acelerando el envejecimiento celular en las generaciones más jóvenes.
En el marco del segmento dedicado al bienestar en La Mañana, programa que se emite por El Eco Streaming, Eco TV y Tandil FM 104.1, la especialista Enriqueta Bottini brindó precisiones sobre un tema que ha cobrado relevancia científica en los últimos meses: la diferencia entre la edad que marca el documento y el estado real de nuestro organismo.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEnriqueta Bottini explicó que la edad cronológica es simplemente la que indica nuestro cumpleaños, pero aclaró que este número no refleja necesariamente el estado de salud de una persona. Para diferenciar, la especialista introdujo dos conceptos clave: la edad física y la edad biológica.
La diferencia entre edad física y biológica
La edad física, según detalló Enriqueta Bottini, es aquella que suelen medir los dispositivos tecnológicos actuales, como los relojes inteligentes. Estos aparatos utilizan parámetros cardiorrespiratorios, frecuencia cardíaca, volumen de oxígeno (VO2 max), peso corporal e índice de masa corporal para establecer un promedio poblacional. "Si tengo 41 años y mi reloj me marca una edad física de 33, significa que mis parámetros se asemejan al promedio de personas de esa edad", ejemplificó.
Por otro lado, la edad biológica representa el envejecimiento celular real. Según la especialista, este indicador es más complejo y se mide a través de biomarcadores específicos. Entre ellos, destacó el "reloj epigenético", que analiza la metilación del ADN, un proceso que modifica la información genética y que es altamente sensible a nuestro estilo de vida.
El impacto de los hábitos en las nuevas generaciones
Durante la entrevista, Enriqueta Bottini hizo referencia a un reciente estudio publicado por la revista Nature, realizado por la Universidad de Washington sobre 160.000 personas. El hallazgo principal es alarmante: las generaciones más jóvenes están envejeciendo más rápido que las anteriores.
Al comparar a una persona nacida en 1960 con otra nacida en 1990, ambas con 35 años, el estudio sugiere que la segunda presenta una edad biológica mayor. "Esto tiene que ver directamente con los hábitos", afirmó Enriqueta Bottini. Entre los factores determinantes, la especialista mencionó:
- El consumo de alimentos ultraprocesados.
- El estrés crónico y el fenómeno del multitasking.
- El sedentarismo potenciado por el uso excesivo de pantallas.
- La contaminación ambiental y los vínculos sociales estresantes.
La especialista aclaró que, aunque la expectativa de vida ha aumentado en las últimas décadas, esto se debe principalmente a avances como las vacunas y la reducción de la mortalidad infantil, y no necesariamente a una población más saludable. "Tenemos una expectativa de vida mayor, pero menos saludable", sentenció.
Un rol protagónico en nuestra salud
A pesar de los datos preocupantes, Enriqueta Bottini ofreció una mirada alentadora. La epigenética demuestra que no estamos determinados únicamente por nuestra herencia genética, sino que podemos influir en la expresión de nuestros genes a través de decisiones diarias.
Para mejorar la calidad de vida y envejecer de forma saludable, la especialista recomendó priorizar el consumo de alimentos reales, mantener una hidratación adecuada, realizar entrenamiento de fuerza y gestionar el estrés. "Tenemos un rol protagónico en nuestra salud. Es una invitación a reflexionar sobre nuestro estilo de vida y a tomar las riendas para estar mejor hoy y a futuro", concluyó.