De El Cielito a Bélgica, la coreógrafa tandilense que apuesta a la potencia colectiva de la danza
Radicada en Bruselas desde hace varios años, Jimena Pérez Salerno construyó una trayectoria internacional en la danza contemporánea, donde cruza memoria, migración, maternidad y política del cuerpo. Empezó bailando folclore en la peña El Cielito y a los 18 años se fue a Buenos aires para estudiar en la Universidad Nacional de las Artes. Su obra interroga el tiempo productivo, explora el sonido y la voz como archivo de memoria y apuesta por lo colectivo.