– ¿Cómo es el proceso de creación de un vestido?Es totalmente personalizado. Comienza con una entrevista en casa, en el espacio que dispongo para trabajar. Luego de una charla, voy captando el estilo de mi clienta, y voy intuyendo lo que le puede gustar en cuanto a géneros, colores, diseño. A partir de ahí, salgo a buscar las telas que se adapten a su perfil, y en base a la tela empiezo a imaginar el diseño. No soy de las que dibujan y luego comienzan la confección, sino al contrario, la caída de un género, su textura, si tiene bordados o no, me va marcando el camino. Una vez planteado, comienzan las pruebas, hasta que tenemos el vestido terminado. A veces soy yo la que cose todo el vestido, y en otras oportunidades (cuando tengo muchos compromisos para una determinada fecha), trabajo en equipo con modistas, que selecciono de acuerdo a la labor que haya que hacer. Por suerte, cuento con muy buena calidad de gente, que saben interpretar mi proyección, y con quienes trabajo paso a paso disfrutando cada logro compartido. También me encanta buscar para cada vestido los accesorios, pienso en el peinado, el maquillaje, y si veo un par de zapatos ideales, lo consulto y los compro. Mi trabajo es un acompañamiento que llega hasta el día mismo del evento, ya sea un egreso, un quince o una novia.– ¿ Tenés en cuenta las tendencias a la hora de crear, o preferís marcar tu propio estilo?Siempre busco innovar, reinventar cada prenda que realizo, generar una nueva lectura.Intento poner en práctica lo que Emanuela Capelli (socióloga y antropóloga) dice con al respecto: “innovar es la respuesta creativa a situaciones en las cuales el individuo no se encuentra satisfecho; implica frecuentemente la combinación y la reorganización de conocimientos pasados y presentes para la creación de otros futuros” (S.F). Trato de no conformarme, siempre buscar alternativas nuevas en base a lo aprendido y a lo investigado. Esto lo aplico tanto en mi trabajo como en mi vida cotidiana. Siempre estoy atenta a las tendencias, a lo próximo que vendrá, pero a modo informativo. Me gusta mirar blogs de moda y sobre todo observar a los cool hunters, donde se pueden ver los patrones que luego serán tendencia, más que la tendencia ya impuesta. Mis prendas siempre tienen un tinte de lo nuevo, trato de manejar un código moderno, pero sin perder mi esencia y logrando una cuota diferente en relación al resto, para poder conformar mi identidad.– ¿Y como aplicás la innovación específicamente?Una de mis principales características a la hora de diseñar es jugar con la parte textil, intervengo todas mis telas, busco romper con el producto original generando uno nuevo. A veces mezclo tres géneros que no tienen nada que ver para lograr otro nuevo. Tiño, corto, aplico, superpongo, hago bordados… de todo. No me gusta usar lo que consigue en el mercado tal cual está. Creo que ésta es mi fortaleza y lo que marca mi identidad como diseñadora.El 85% de mis géneros son comprados personalmente en el exterior, me encanta poder elegir pensando en quien lo va a usar, como la puedo utilizar, como le va a quedar, en fin, trato de personalizar lo más que puedo mi trabajo. En caso de no poder viajar, tengo proveedores que me facilitan sus catálogos, y luego me las mandan.– ¿Cómo se distribuye tu trabajo en cuanto a egresadas y novias?Las egresadas son mi fuerte, son con lo que comencé. Se trata de un trabajo intenso, porque son muchos vestidos agrupados en poco tiempo. Esto hace que deba delegar en mayor parte la tarea de confección. En el caso de las novias, vienen en aumento, ¡y me encanta!. Los vestidos de novia me permiten crear más libremente, con más tiempo, coser y hacer el trabajo con mis propias manos, lo cual me da mucho placer. Amo bordar, me parece terapéutico. Las novias dejan todo a mi elección, por lo tanto me permiten reflejarme y hacer notar más mi identidad. Para ellas, busco lograr vestidos cancheros, desestructurados, con caídas bien lánguidas y suaves, junto con bordados únicos, transparencias, plisados, entre otras cosas. Así, logro una novia más campestre, boho, sin perder la elegancia y la femineidad.– ¿Te imaginás trabajando en una línea más urbana?Por el momento, no. No lo descarto por completo porque sé que todo puede pasar, peropor ahora estoy muy contenta con los vestidos.DATOS:Instagram: Luciana Sarasola. Mail: sarasolaluciana@gmail.com mailto:sarasolaluciana@gmail.com ]]>