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Se quedó sin trabajo y aprovechó el IFE para generar su propio emprendimiento y hacer frente a la situación

Un vecino de la zona de El Tropezón encontró la forma de generar un ingreso, ocupar el tiempo y mantener sana la mente. Decidió invertir parte de los 10 mil pesos del IFE y se abrió su propio vivero. Era parquero y ahora puede combinar las dos actividades. ¨Creo que hay que incentivar más a la gente para progresar¨, estimuló.

Rody Becchi

Alberto Herrera se quedó sin trabajo ni bien se dictó el aislamiento social, preventivo y obligatorio en todo el país. Tiene 49 años y se dedicaba a mantenimiento de jardines, parquizaciones y cualquier actividad en la que pudiera ¨darse maña¨, pero desde aquel 26 de marzo no pudo seguir con sus tareas, por ende dejó de tener su ingreso económico habitual.
Aprovechando las herramientas que gestó el Gobierno nacional para brindar una ayuda a las personas que justamente atravesarían por tiempos dificultosos, se inscribió para acceder al Ingreso Familiar de Emergencia (IFE) y resultó beneficiario del mismo.
Consciente de que la situación se mantendría cuesta arriba por un tiempo largo, empezó a buscar la forma de volver a trabajar, no solamente por obtener algo de dinero, sino también para ocupar su tiempo y cabeza en algo. Así fue que decidió destinar parte de ese IFE para arrancar con un nuevo emprendimiento, que hoy sostiene y lleva adelante muy contento.

Querer hacer las cosas bien

Por calle Iraola, a pocos metros de avenida Lunghi, una casa se distingue por lo colorido de su vereda. Macetas con plantas, flores, arbolitos y plantines son parte del pequeño vivero que fue montando Herrera en estos tiempos.
Según recordó, empezó hace aproximadamente dos meses con la aventura, poco después de haber llegado la pandemia.
“No podía salir a trabajar, entonces decidí invertir parte de la ayuda del Gobierno para arrancar con esto”, dijo. “Sé y me gusta”, añadió, haciendo uso de esos conocimientos adquiridos de trabajar años con la jardinería.
Al principio se enfocó en las flores, compró varias para revender, y así con otras plantas, hasta que fue sumando también elementos balanceados para mascotas y productos de limpieza sueltos.
“Hasta ahora me ayuda, yo saco esta cuenta, al no haber trabajo y así sea que me quedan 500, 600 o los pesos que sean está bien”, consideró. Cabe destacar que el monto del IFE son diez mil pesos y casi la mitad lo invierte.
Alberto es dueño del terreno donde mora, está divorciado hace más de 20 años y allí vive solo, además es hábil con las manos, lo que le permitió levantar la casita que hizo para establecerse mientras avanza, con autoconstrucción, en la vivienda definitiva. Es un perseverante innato y tiene claro que no se dará por vencido.
Hizo hincapié en lo importante de tener ganas de hacer cosas y de hacerlas bien. “Yo vivo en un lugar precario, hecho a clavo y martillo, humilde pero agradable¨, contó e invitó a pasar. Tenía razón.

¨El ser humano está hecho para avanzar¨

Más allá de lo económico, esta nueva actividad lo lleva a ocupar tiempo y mantener la mente activa. Cada día saca todos las plantas afuera para exponerlas y hace horario de corrido hasta poco antes de las 18, que vuelve a entrar todo.

De esa manera se mantiene en permanente contacto con la gente que pasa, que aunque no compren charlan a distancia, hacen consultas y para él ¨eso está bueno¨.

¨Al haber poco trabajo, tener que estar en la casa, la mente va a mil y la parte económica con los impuestos y gastos a cumplir pueden jugar en contra¨, indicó, considerando que todo ayuda.

Sus saberes en arbustos y árboles suman positivamente, porque la gente le hace consultas y él puede asesorarlos, entonces a veces además de la compra, puede lograr trabajo extra con la colocación y parquización de algún lugar, ahora que ya puede volver a ejercer ese oficio.

Confesó que los primeros meses de pandemia fueron ¨muy duros¨, porque no podía trabajar y sin contar con otro ingreso se le hizo, como a muchos, difícil.

Mientras tanto, también se ocupó de avanzar con la edificación de la casa, ¨simplemente para poder mantener la mente bien¨.  Sabe que el ingreso, hasta el momento, no es exactamente lo que necesita, pero no pierde las esperanzas y piensa seguir apostando al emprendimiento.

¨Me gustaría poder seguir con esto, porque está relacionado a lo que hacía antes, entonces por ahí vendo una planta y necesitan que la coloque y lo hago.  Cuando me surgen esos trabajos no abro¨, aclaró.

Finalmente, estimó que más allá de la ideología política que se pueda tener, le resulta difícil poder estar de acuerdo con aquella persona que recibe una ayuda pero se queda sin hacer nada más, ¨en stand by¨. ¨El ser humano está hecho para seguir avanzando y creo que hay que incentivar más a la gente para progresar¨, estimuló.

Nota proporcionada por :

  • ElEcodeTandil

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