A dos años del resonante suceso, comienza el debate por el homicidio al matrimonio Bravata
Como oportunamente se informó, para la acusación no quedaron dudas sobre la responsabilidad del hoy detenido en Batán, acusado de asesinar a golpes a la pareja de italianos en su casa de 14 de Julio al 100, hecho calificado como “Doble homicidio en concurso real”.
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Accedé a las últimas noticias desde tu emailEn tanto la defensa planteó en la instrucción e insistirá ahora sobre el estado emocional del acusado a la hora de cometer el ilícito, entuerto clave para un debate que tiene previsto prolongarse al menos en cuatro jornadas, con cerca de un centenar de testigos.
Para la primera jornada se citó a algo más de una docena de testigos, fundamentalmente los policías que intervinieron en el hecho y la consiguiente detención de De Agostini, alias “Pelado” o “Trincho”. Así también se escuchará al médico forense y un profesional médico que la practicó una resonancia magnética al victimario que dará cuenta sobre un golpe sufrido cuando era chico que permitirá aportar sobre el estado menta del imputado.
Cabe consignar que oportunamente en la requisitoria el fiscal Luis Piotti tomó nota de las conclusiones de los peritos psicológicos, descartando el estado de “inconsciencia” aludido por el detenido, lo que permitió elevar a juicio el expediente.
En efecto, para los peritos no se detectó insuficiencia ni alteración de las facultades mentales al momento del hecho, ni compromiso del estado de la consciencia, y que el imputado pudo comprender la criminalidad del acto y dirigir sus acciones.
El informe, que contó previamente con las distintas evaluaciones médicas efectuadas a pedido de la Defensa, a cargo del doctor Diego Araujo, y luego de contestar los puntos de peritaje propuestos por la fiscalía, expresó finalmente que habiendo observado el video que muestra el ingreso y egreso del imputado a la escena de producción de los hechos, se evidencia “una conducta, lenguaje corporal y actitud no compatible con una perturbación del estado de conciencia”.
Los hechos y los fundamentos
Sobre el cruento suceso debe remontarse al 14 de diciembre de 2011, aproximadamente entre las 10 y 11.40, cuando el acusado ingresó al domicilio de calle 14 de Julio 134 y dio muerte a sus moradores, Santos Bravata y Franchesca Croce, aplicándole golpes sobre sus cabezas con un elemento contundente.
Sobre los fundamentos de la acusación, se aludió en la requisitoria que surge con claridad de tener por suficiente probado que el hombre observado en la filmación resulta ser el autor del hecho, en vista a las actitudes por él adoptadas, tanto antes de que una persona calva, de similares características al fallecido, le franqueara el ingreso a la vivienda (ansiedad, inquietud, nerviosismo, miradas de recaudo y ocultación de elemento transportado), como luego del egreso (miradas de recaudo), donde además se observa la salida por su propia cuenta, sin participación del morador, errando y utilizando las llaves de la vivienda, y llevando distinta indumentaria a la vestida al comienzo (otra remera y pantalones hasta las rodillas), relacionado esto indefectiblemente al profuso sangrado esparcido en el lugar del hecho.
A su vez resulta coincidente el rango horario de la imagen, con la data aproximada de la muerte y con la certificación acerca del momento de las últimas comunicaciones mantenidas por el occiso a través de su celular.
Por su parte, la relación del autor con el imputado, se hace específica al corroborar la correspondencia de la imagen con la de Martín De Agostini, como también por la constatación de que efectivamente existía un convenio de reconocimiento de deuda y pago entre el imputado y el occiso, lo que convierte esto último en indicio de motivación económica o móvil para delinquir en vistas a que Bravata resultaba acreedor del encartado por préstamos de dinero y no se halló la documental respaldatoria de dichas deudas.
Por otro lado, el fiscal también tomó nota del reconocimiento que el propio imputado hizo del hecho, quien dijo que luego de haber mantenido una conversación sobre diversos temas, en los que se incluía la situación de su deuda, dijo haber recibido manifestaciones amenazantes por parte de Bravata al tiempo en que ya estaba por retirarse, lo que motivó su "rabia", la llegada de un estado por el que sentía cambios de temperatura y transpiración, creyendo que a partir de eso golpeó al sujeto, sin recordar a partir de ese entonces nada de lo sucedido en el interior de la vivienda, sólo que corría de un sitio a otro, teniendo idea que revisó algún lugar de la morada.
Este como otros elementos y circunstancias comenzará desde hoy a ventilarse en el juicio que, teniendo en cuenta la magnitud y las repercusiones del mismo, resulta el más trascendente del año en materia judicial.
Confirman antecedentes de la víctima
Como apéndice del caso aunque será tomado en cuenta por el defensor a la hora de alegar el lógico temor que tenía su pupilo frente a la presión de Bravata, quien lo había intimidado a que le salde la deuda por un préstamo de dinero, llegó en las últimas horas la confirmación de la información que este Diario había dado cuenta una vez transitada la pesquisa.
Desde Interpol de Roma, Italia, se detalla que Bravata había sido detenido el 11 de julio de 1996 en Italia en cumplimiento de orden de captura internacional expedida por el estado de Pensilvania, por doble tentativa de homicidio. En particular, se añade, por “complot finalizado al homicidio de los miembros de la facción de Joseth Merlino. Extraditado al gobierno de Estados Unidos con fecha 9 de enero de 1997.
En efecto, como oportunamente se detalló, Santo Antonio Bravata era considerado como un capo de la mafia de Estados Unidos. Acusado de haber intentado asesinar a dos capos de clanes mafiosos de la Cosa Nostra americana.
El 14 de julio de 1996 el periódico ABC Sevilla titulaba “Capo de la mafia de Estados Unidos detenido en un tren con destino a España”, en alusión al italiano radicado en nuestra ciudad.
Explicaba que “un destacado capo de la mafia estadounidense, afiliado al clan de John Stanfa, fue arrestado por la policía italiana en el puesto fronterizo de Ventimiglia cuando pretendía escapar en un tren que se dirigía hacia España”.
Añadía que se trataba de “Santo Antonio Bravata (43), nacido en la localidad italiana de Caccamo (isla de Sicilia), residente en Filadelfia (Estados Unidos), fugitivo de la justicia estadounidense desde hace dos años y acusado de haber intentado asesinar a dos capos de clanes mafiosos rivales de la Cosa Nostra americana”.
La publicación agregó en aquella oportunidad que para la policía de Estados Unidos, “el ítalo americano extorsionaba a los comerciantes de Filadelfia e intentó matar a los jefes mafiosos Ron Galati y Thomas Mazzoni, por orden de John Stanfa, para vengar la agresión sufrida por su hijo, Joseph, en 1993”.
John Stanfa –según Wikipedia- fue declarado culpable de múltiples cargos en 1995 y está cumpliendo cinco cadenas perpetuas consecutivas.
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