A la espera del edificio nuevo, la Escuela 501 convive con los problemas edilicios
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Mientras aguarda que Provincia finalice el edificio nuevo que están construyendo en Lamadrid al 100, la comunidad educativa de la Escuela 501 convive con los problemas edilicios. Si bien tienen el reciente compromiso de funcionarios provinciales de que la construcción estará finalizada en un plazo de entre 6 y 8 meses, cabe recordar que ésta es una obra que viene muy dilatada en el tiempo y que docentes y alumnos vieron pasar miles de promesas desde que se dio inicio al proceso licitatorio en el año 2010. En ese entonces, la promesa era que la obra estaría finalizada para mediados de 2011. Sin embargo, uno tras otro se fueron sucediendo los impedimentos que llevaron a que hoy la obra continúe inconclusa.
Mariel Echeverría, la directora de la institución, explicó que “el edificio en sí está muy roto, entonces cuesta todo mucho más. Estamos a la espera de la escuela nueva, porque el edificio en el que estamos actualmente tiene de todo tipo de problemas”.
Y ejemplificó que “para poder usar uno de los salones, porque ya no nos alcanzan los que tenemos, tuvimos que llamar a Consejo Escolar para que nos arreglaran una viga que estaba en malas condiciones. Ellos inmediatamente mandaron a la arquitecta para reforzar, después se cayeron las piletas de la cocina, así que Consejo Escolar las arregló pero es todo así, arreglás una cosa y se rompe otra, todo el tiempo, porque es un edificio que ya no se puede sostener más”.
“No sabemos si la mudanza va a ser este año, tenemos esperanza de que así sea, pero estas obras son así, a veces se complican y paran, después retoman”, expresó con resignación en diálogo con El Eco de Tandil.
Consultado acerca de si el edificio una vez que ellos se muden estará destinado a la Escuela de Cerámica, sostuvo que “es lo que dicen pero no sabemos a quién va a estar destinado”.
Y explicó que “cuando llueve, el agua entra y se levanta hasta 10 centímetros en el SUM, inmediatamente tenés que salir de la escuela. Adentro de la institución llueve igual que si estuvieras afuera. Es complejo el tema”.
El comedor
En cuanto a las provisiones para el comedor escolar, manifestó que si bien Consejo Escolar les envía los alimentos que puede comprar con el dinero enviado por Provincia, no es suficiente para abastecer a la matrícula de 200 chicos que tienen.
Para reforzar esos alimentos se ven obligados a comprar con el dinero de la cooperadora en el Banco de Alimentos. “Eso nos ayuda a reforzar, compramos carne, fideos, azúcar, yerba, galletitas, verduras”, especificó.
Por otro lado, señaló que “tenemos muchos nenes con pañales, algunos que no controlan esfínteres, entonces hay que ir al baño, cambiarlos y desinfectar todo de nuevo, y de eso se hace cargo la cooperadora de la escuela, porque el Consejo Escolar tiene insumos fijos, pero no alcanzan para limpiar los baños, los pisos, y ni hablar de todo lo que es administrativo, fotocopias que pide asuntos docentes que hay que enviar”.
“El Consejo Escolar reparte todos los fondos que llegan de Provincia y trata de fraccionarlos, trata de ayudar a todos, pero ésta es una escuela muy grande con seis patologías y las demandas son tantas que no alcanza lo que nos envían. La cooperadora no da abasto con todas las necesidades”, lamentó.
Sumemos voluntades
Por último, la directora de la institución recordó a la comunidad que una de las grandes ayudas que tienen en el año proviene del desfile Sumemos Voluntades, que se realiza a beneficio de todas las escuelas especiales de la ciudad. El mismo es organizado por De Celeste y se llevará a cabo el 14 de abril en la Cámara Empresaria.
Para adquirir entradas pueden dirigirse a la Escuela 501, ubicada en Avellaneda 865 o a cualquier escuela especial de Tandil. u
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