A más de un mes del macabro hallazgo la Justicia no logra identificar al hombre asesinado
Recibí las noticias en tu email
Accedé a las últimas noticias desde tu email
La investigación por el hallazgo del cadáver en el arroyo Las Calaveras, de la localidad de Villa Cacique, sigue siendo una incógnita, más allá de la certeza de Teresa Beatriz Lezcano, mujer que dice estar convencida que el cuerpo es el de su hijo, Walter David “Tchami” Bazán.
Es que a pesar de la premura del reclamo por recuperar el cuerpo de la familia Bazán, lo concreto es que la Justicia aún no pudo determinar de quién se trata, habida cuenta que los estudios de los respectivos peritajes hasta aquí realizados han sido infructuosos.
Tal como se vino informado, la mujer se dijo convencida que reconoció a su hijo, pero en el expediente aún no hay certezas sobre la identidad, si bien la pesquisa se ha direcccionado decididamente sobre el caso Bazán.
Cabe consignar que cuando Teresa Lezcano realizó su extracción de sangre se le informó que el estudio demoraría unos 40 días. El padre de Bazán viajaba para Santiago del Estero, pero volvió y se presentó en Azul para someterse al examen y reducir el lapso. Empero, los resultados hasta aquí no arrojaron claridad.
Acotó que “es como si se lo hubiese tragado la tierra”.
Los peritajes
Al respecto, se ordenaron análisis anatopatológicos sobre las víseras del cuerpo, peritajes odontológicos y de ADN, tendientes a identificar a la víctima, pero los primeros resultados no alcanzan para identificar.
En la semana que pasó, precisamente se aguardaba con expectativa determinados análisis practicados en las piezas dentarias, pero según se confió desde la investigación dichos estudios no determinaron coincidencia con la familia demandante.
Ahora se practicaría sobre el fémur un análisis que demandaría otra semana más en pos de algún esclarecimiento sobre este crimen misterioso.
Cabe reseñar que a partir de los estudios que llevó adelante la Policía Científica de Azul se determinó que se trató de una muerte violenta, por lo que la causa fue recaratulada como “Homicidio”.
Frente a esa única certeza, la familia Bazán alimenta su hipótesis. Lezcano recordó que “hace seis meses que estábamos buscando a mi hijo. Hemos ido a fiscalía y a DDI gran cantidad de veces, algo que está asentado”.
Indicó oportunamente a este Diario que en la causa por la desaparición había declarado gran cantidad de personas “hasta el patrón, ya que la mujer de mi hijo quería cobrarle la quincena”.
La mujer insiste en las sospechas contra la pareja de su hijo, a la cual le atribuyó graves lesiones sufridas oportunamente por Walter David “Tchami” Bazán. *
Más de 143 años escribiendo la historia de Tandil
Este contenido no está abierto a comentarios