?A muchos les gustaría tener la llegada a los pobres que tengo yo?
El líder de la corriente clasista combativa niega pactos y prepotencias u a su entender, las críticas a su persona surgen a raíz de estar al frente de una organización “que es el único enemigo de la clase dominante en Tandil”
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Accedé a las últimas noticias desde tu email-Siempre juega en el borde, en el límite, ¿a qué obedece eso?, ¿a su historia de vida?
-Sí, creo que mi formación tiene que ver con eso. Tengo varios parientes que fueron víctimas de la dictadura, con tortura y desaparecidos. Y mi abuelo fue de la resistencia peronista, un militar.
-En Tandil está instalado como un personaje polémico, controvertido, ¿por qué cree que sucede eso?
-No es mi intención ser polémico pero si enfrentás al poder, el poder va a polemizar con vos. Y a mí las cuestiones que surjan del poder me tienen sin cuidado, si yo tengo que responder a la clase que pertenezco… No puedo responder a la clase que en cierta forma combato.
-Hace unos años, cuando la CCC tomó Anses se dijo que usted como líder pactó entonces con la UCR local, para correr por izquierda al kirchnerismo.
-No podemos hacer pactos. Al Estado le reclamábamos que profundizara el modelo. ¿Un pacto con quién?
-Usted sabe, con Julio Elichiribehety.
-¿Y quién es Elichiribehety políticamente?
-Por entonces era funcionario y presidente del Comité Tandil de la Unión Cívica Radical.
-¿Y cuál es su peso político, si la UCR dice una cosa y Lunghi hace lo que se le canta? No puedo hacer pactos con Elichiribehety.
-Ahora en cambio se dice que pactó con el kirchnerismo y por eso esta cruzada contra Juan Pablo Frolik por las tierras de Villa Cordobita.
-En la CCC no balanceamos ni hacemos análisis políticos en base a cuestiones electorales. Si mañana el kirchnerismo dice que va a hacer la reforma agraria y a nacionalizar el comercio exterior lo vamos a apoyar.
-Pero no queda claro porqué se lo acusa de los pactos y otras cosas, algunas más oscuras todavía.
-¿Será porque creen que soy la cabeza pensante, que todo es a través de mí? Ya se lo dije: estamos peleando contra el poder real y no hablo del Estado, hablo de las clases dominantes y el enemigo principal de ellas en Tandil es nuestra organización, la 1 de Octubre. No hay otra con esa capacidad de movilización.
-Al menos va a reconocer que como dirigente es bastante rudo, prepotente.
-Soy un materialista dialéctico. No soy un santo ni tampoco un matón. Soy un luchador popular que tiene que hacer lo que tiene que hacer porque del otro lado toman medidas muy violentas. Aunque la gente lo tome como algo natural, que un chico se muera de hambre es algo muy violento.
-Y a usted le encanta ese rol de justiciero.
-Yo me banco la que venga. Pongo el cuero por mis convicciones y si voy preso, voy preso. No veo otra forma de vida. No podés militar en política y creer que nunca te va a pasar lo que me pasa a mí por ejemplo, que se diga lo que dice, porque si tenés convicciones esas cosas te pueden suceder.
-Habló de materialismo dialéctico, ¿tanto le importa la teoría? Pareciera más práctico.
-La teoría y la práctica son importantes. Le cuento: cuando cayó el Muro de Berlín sentí que la revolución había sido traicionada y entonces me fui dos años de linyera, con una mochila cargada de libros, a estudiar. No podía vivir de otra manera. Leía en las calles a Mao Tsé Tung, a Perón…
-Lumpen, completamente.
-No, era un anarquista que quería interpretar lo que pasó en la historia de la humanidad, interesado en cambiar las cosas. Lumpen es otra cosa, lumpen puede ser en la burguesía alguien que habla pavadas sin laburar.
-Imagino que tiene una vida muy austera, ¿es así?
-Tengo dos pantalones, ja ja. A veces me invitan a ciertos lugares y parece una falta de respeto, pero voy con lo tengo, no puedo ir de mejor manera.
-Seco por elección.
-Por convicción. He tenido relaciones con ricos, inclusive una rica me quería casar, por ejemplo (risas), una de esas ricas que tienen hectáreas con tres ceros…
-Y no agarró viaje.
-No agarré viaje. Esas cosas no tienen nada que ver conmigo. Pero tengo la vida que muchos hubieran querido. La gente tendría que tener más valor para vivir, tener convicciones, no ser un conejito. También creo que muchos hubieran querido tener el valor para enfrentarse a ciertas cosas, tener la militancia y la llegada a los sectores más humildes que tengo yo. u
Bravas muchachitas
“¿Prepotente yo? ¿Violenta la CCC? no, para nada. Pero tampoco nos olvidemos que nuestro pueblo se independizó a través de la revolución de mayo, a través de la movilización, que es un acto popular en sí; que el radicalismo nació a través del corte de calles de Leandro N. Alem -con armas- y que el 17 de octubre de 1945 fue una marcha popular en todo el país y que el peronismo es, en su esencia, revolucionario”, dispara Lezica a modo de declaración de principios cuando se pone en duda la metodología de su agrupación.
A su modo de ver, la 1 de Octubre es la contracara de la violencia porque da de comer a diario a 200 personas en Villa Aguirre, hace panes para 600 pibes en La Movediza y ha logrado refaccionar, por cuenta propia, 280 viviendas. “Entonces: ¿qué es violencia? -se pregunta: “¿Violencia no es dejar una familia en la calle o que un tipo pase por un barrio muy humilde con un auto suntuoso con vidrios polarizados mientras ahí mismo hay criaturas que están sin poder comer desde la mañana?, ¿o que López Santoro les haya dicho a nuestro compañeros durante el desalojo en Villa Cordobita “negros de m…, comunistas? El anda con un trajecito, muy limpito en su auto, pero su esencia es violenta. Porque viene de una sociedad violenta en la cual son funcionales la corrupción y las contradicciones”.
–No nos vayamos tan lejos, hablemos de su agrupación.
-Dentro de nuestra agrupación las que llevan adelante todo son las compañeras mujeres, que son la mayoría. En las asambleas son ellas las que mandan.
-Bravas las muchachitas.
-Sí, son bravas (risas). Pero no se les baja línea. Ni se podría tampoco. De nosotros se dicen cosas que no son ciertas, ¿por qué no pregunta a la gente de Anses, cuando nuestra toma, a ver si faltó una lapicera en esos 23 días?
Villa Cordobita, la lucha que “ya está ganada”
La noticia más fuerte en los últimos días en Tandil tuvo otra vez a la Corriente Clasista Combativa como protagonista -esta vez la cabeza visible fue su dirigente Griselda Altamirano- a raíz de un fuerte enfrentamiento con el Ejecutivo local luego de que cuatro familias fueran desalojadas de Villa Cordobita y la CCC pidiera la regularización de la tierra allí y al mismo tiempo denunciara la existencia de una “asociación ilícita conformada por abogados, funcionarios judiciales y público”.
Al respecto, Lezica es optimista. “La lucha por Villa Cordobita ya está ganada”, dijo esta vez con un tono mucho más reflexivo que aquel que invadió el Concejo Deliberante días atrás.
“Es así, está ganada porque instalamos el debate sobre la tierra, porque existen muchas contradicciones en los planteos del poder y no los van a resolver. Ahora escuché que en el próximo debate no van a aceptar la barra en el recinto, ¿cómo?, ¿los paladines de la democracia no dejan que se exprese la gente?”.
-En los tiempos del Plan Procrear: ¿no es un tanto contradictorio esta embestida contra un gobierno municipal y de distinto signo que el Gobierno nacional?
-El tema es que ellos están ocultando algo muy grave. Ellos lo saben y tuvieron que correr un funcionario de Legales -un abogado- por tráfico de influencias. Y Frolik les mintió a todos los vecinos en la cara. Y yo le pregunto a Frolik: ¿por qué no les permite a ellos pagar el impuesto municipal sabiendo que no hay dueño en esas tierras?
-Frolik los mandó a laburar…
-Eso que dijo es una connotación de clases muy fuerte: ¿cómo es?, ¿los pobres tenemos que ir a laburar con el pico y la pala?, ¿no podemos tener un trabajo intelectual? En esas cosas… ¡ya está! les salta el fascismo; esa persona está diciendo “ustedes los pobres, los negros, lo único que pueden hacer es agarrar la pala y el pico”.
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