A plena mañana, asaltaron por cuarta vez y a mano armada en una joyería céntrica
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Dos delincuentes armados ingresaron al local minutos pasadas las 10, cuando el comercio recién abría sus puertas al público, redujeron al propietario y la encargada del lugar –quien había sido víctima de anteriores asaltos- y se alzaron con dos notebooks, varios relojes, un maletín con un paño conteniendo alhajas y dinero en efectivo.
El hecho generó la indignación del propietario del lugar, Diego Nicola, quien dio aviso inmediatamente a la policía, que a los pocos minutos se hizo presente en la esquina céntrica. El joyero se mostró molesto ya que es el cuarto hecho de similares características que sufre en la ciudad, y se dispuso a colaborar con la Policía Científica, que trabajó en su local por más de dos horas.
Puertas adentro, también se encontraba sentada en una banqueta la encargada del lugar. Por su estado de shock, profesionales médicos del Cami debieron asistirla. Pasada más de media hora, la joven salió a la calle a conversar, con lágrimas en sus ojos y aún nerviosa, con sus allegados que trataban de contenerla.
Mientras tanto, los transeúntes que pasaban por la esquina preguntaban qué era lo que había sucedido y, al informarse, la mayoría se lamentaba: “¿Otra vez?”. Es que nuevamente ayer el centro de la ciudad se vio conmocionado por este nuevo asalto cometido, delito que generó no sólo un importante desplazamiento de policías sino la preocupación de los mismos vecinos que se sorprendieron por lo ocurrido.
El cuarto
atraco
Cabe recordar que el violento episodio que sucedió ayer por la mañana resultó ser el cuarto hecho que tuvo como blanco este céntrico comercio de Tandil.
El anterior golpe importante se registró el 7 de junio pasado, también a plena luz del día, cuando dos delincuentes ingresaron al local haciéndose pasar por clientes, amenazaron a la encargada del local, la maniataron y robaron un importante botín. Anillos que estaban en exhibición, 28 mil pesos y una notebook fueron parte de los efectos sustraídos.
El anterior atraco contra la joyería Buenos Aires se había registrado hace poco más de dos años, en el mismo local, tras ser cortado el enrejado y destruido un vidrio. Ocurrió en mayo de 2010, cuando el sistema de alarmas no se activó y fueron robados anillos con brillantes valuados en diez mil dólares. En esa oportunidad, cabe mencionar que los elementos sustraídos fueron recuperados a los pocos días, durante un procedimiento realizado por la policía en la zona de Villa Aguirre.
En tanto, en enero de 2007, cuando la joyería estaba asentada en un local de la Galería de los Puentes, el local fue vaciado por boqueteros. En esa oportunidad los delincuentes forzaron el acceso a una agencia de viajes ubicada sobre el pasaje y, desde allí, realizaron el boquete de 70 centímetros por 30 que les permitió moverse con total impunidad. Además de joyas, los ladrones se llevaron un par de balanzas, un detector de diamantes y otros elementos técnicos. u
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EL PROPIETARIO EVALUA VENDER EL FONDO DE COMERCIO
“Ya no se puede más”
El propietario del comercio asaltado, Diego Nicola, quien estaba solo en el lugar cuando comenzó el episodio, confesó que tras este nuevo hecho de inseguridad que padeció evalúa vender el fondo de comercio y radicarse en Capital Federal, porque “así no se puede más”.
“Cuando llegué, ya había abierto Ana –su empleada–. Ella se fue y vino un tipo bajito, de anteojos, pelo corto, muy bien hablado, con una 9 milímetros reglamentaria. ‘Flaco, no tengo nada. ¿Qué me vas a llevar? Ya me robaron hace cinco meses y cerraron la causa’, le dije”, contó Nicola a la emisión “Eco Noticias” (Eco TV).
“Me llevó para atrás, me ató y entró otro. Yo rogaba que no vuelva mi empleada. Mientras tanto, me preguntaban dónde estaba la plata y el oro, a las 10.15 de la mañana, a cara descubierta, sin guantes ni capucha, en el lugar donde estamos: pleno centro y en verano”, siguió con el relato.
El damnificado comparó el hecho con los episodios anteriores del cual fue víctima: “Esta vez fue distinto, a mi empleada no le hicieron nada; pero a mí el tipo me hablaba con el arma cerca de la cabeza, pensé que en cualquier momento me ponía un culatazo”.
Nicola detalló que, además de joyas y relojes, se llevaron unos 3.700 pesos, una notebook que pertenecía a su empleada y una computadora (también personal) recién comprada, que él usaba para trabajar. “Vale 20 mil pesos y todavía no la terminé de pagar”, señaló.
El propietario de la joyería sostuvo que debido a la inseguridad “ya no se puede más” y recordó que éste es el segundo hecho en cinco meses del cual es víctima.
“Del anterior, con filmación, imagen digitalizada de la cara del tipo y pelos para el ADN, nunca se supo nada. Es más, al tipo que estaba de jefe de calle en ese momento lo trasladaron. Y esa persona se recontra movió, por eso me calmé en ese momento, porque vi una reacción. ¿Qué pasó? No tengo idea. De repente me dijeron, a los cinco meses, que se cerró la causa por falta de pruebas. Y lo tenían identificado”, remarcó.
Nicola baraja la posibilidad de vender el fondo de comercio e instalarse en la ciudad de Buenos Aires: “A esta altura, ya es lo mismo vivir en Capital que acá”, consideró.
“Con lo que leí, que la Intendencia y la política les pide ya que hagan cosas… Por algo debe ser. Creo que esto no da para mucho más. Y no soy el único. Ha habido hechos violentos, al menos uno por día. Y esos son los que denuncian, cuántos serán los que no lo hacen. Da que pensar”, se preguntó.
En el final, y ya visiblemente afectado por el hecho, mostró su resignación: “Después de todas las veces que me asaltaban, yo decía que iba a seguir para adelante. Hoy, acá, te digo que no sigo para adelante”, manifestó. u
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